17 de enero de 2011

Capítulo 7: "Amor de lejos, felices los cuatro"

Estaba acostada en mi cama; despierta pero sin abrir los ojos. Todavía estaba cansada, pero no tenía más sueño, con la poca fuerza de voluntad que tenía en ese momento me levante y llegué trastabillando al baño. Cuando estuve lista baje a desayunar, todos estaban ahí, los salude y mamá me preparo el desayuno. Al terminar, cogí mis cosas, me despedí de mamá y de Josh y me dirigí al jardín, como estaba haciendo sol, me senté en el pasto a esperar a mis hermanos. A los pocos minutos salieron y subí al carro. Esta vez, si participaba en la conversación, y le contábamos a Derek sobre la película de ayer, el solo reía, para ser gemelos eran completamente diferentes; Derek era mucho más maduro, en cambio Justin se la pasaba haciendo bromas, Justin no se llevaba tan bien con Hilary a diferencia de Derek que si lo hacía, pero igual los quería a ambos. Apenas llegamos me despedí de mis hermanos pues acababa de sonar el timbre, y me dirigí a Química, mi primera clase. Llegue justo a tiempo, ya que detrás de mí venía el profesor.
Saludé a Michelle y ella en respuesta me sonrió, pero no volvimos a hablar en toda la clase, yo tomaba apuntes inconscientemente porque, aunque no pensaba en mis otros amigos, no me podía concentrar. La clase acabó antes de que me diera cuenta, salí del salón y me dirigí a mi casillero. Antes de llegar divisé a Jake que estaba recostado contra la puerta de mi casillero, con su sonrisa encantadora.
-          Hola me saludó apenas me vio
-          Hola, ¿Qué haces aquí? – le pregunté intentando no sonar descortés.
-          ¿Me dejas ver tu horario?- pregunto ignorando mi pregunta, busque en mi bolso y se lo entregue
-          ¿Vas a responder a mi pregunta?-
-          Si, te voy a acompañar a tu próxima clase-
-          Gracias, ¿por alguna razón en especial?- respondí mientras guardaba los libros en mi casillero
-          Porque tenemos la misma clase -
-          ¿Qué clase tengo?– pregunté, no había mirado, no tenia idea.
Me agarró de la mano y me guió hacia un salón que quedaba algo cerca de ahí, aún sin contestar mi pregunta.
-          ¿A dónde vamos? –
-          Pues, vamos a tu claserespondió como si fuera los más obvio del mundo
-          Eso ya lo sé, pero no se cuál es-
-          Español dijo mientras paraba enfrente de un salón
-          ¿Y para que voy a querer aprender español si ya se? Mejor voy a la oficina principal para que me cambien de clase - le dije mientras daba la vuelta
-          No espera me sujeto del brazo y me obligo a darme la vuelta
-          ¿Qué? – dije extrañada
-          Por favor, quédate en esta clase conmigo –
-          ¿Para qué? Ya se español, sería mejor que entrara a algo que no supiera ¿no?le dije sin entender porque tanta insistencia
-          Pues sí, pero español es muy difícil, si estás conmigo me ayudarías y no reprobaría como hago siempre-
Lo pensé, ¿que tenía que perder? Seguramente no mucho, me lamentare después por esto, estoy segura, pensé.
-          Está bien –
-          Graciasdijo y después me abrazo. Era increíble, nos conocimos ayer y ya tenía tanta confianza.
-          Solo una pregunta... – dije mientras entrábamos al salón – ¿no puedes pedir un cambio?
-          No quiero pedir un cambio –
-          ¿Pero no te parece difícil? ¿Para que sigues aquí?-
No necesito responderme porque apenas entre vi la razón; la profesora. Era alta, bronceada, con sonrisa blanca y perfecta, cabello negro y ojos verdes oscuros expresivos. Se notaba que era una persona agradable y carismática, que a pesar de no ser estricta se tomaba muy en serio su trabajo.
-          Por ella – dijo Jake confirmando mis sospechas, yo solo sonreí
-          ¿Por qué llegan tan tarde?- pregunta la profesora la cual aún no conocía su nombre
-          Lo lamento, es que ella es nueva y se perdió – respondió Jake por ambos
-          Bueno en ese caso, Jake siéntate y tú, ven- apenas dijo eso, me acerqué a ella y pude ver a Tom y a Paul en las primeras sillas.
-          Hola, ¿cómo te llamas?
-          Nicolle Gómez –
-          Mi nombre es Lauren, ¿sabes hablar algo de español o nada?-
-          Lo sé perfectamente, soy latinarespondí pensando que me sacaría de su clase y me diría que estaba perdiendo el tiempo
-          Entonces, ve a la oficina principal y pide un cambio – dijo con un acento un poco gracioso
-          ¿Puedo quedarme? Es que quiero seguir hablando español- dije mientras miraba a Jake que al percatarse de mi mirada me sonrió. No pude haber dicho algo más estúpido, podía hablar español cuando se me diera la gana.
-         De acuerdo, te permitiré estar en mi clase solo si prometes que no prestaras las tareas y dejaras que los demás se esfuercen – dijo mirándome un poco raro
-          Está bien –
-         Bienvenida a mi clase, puedes sentarte – me sonrió y me señalo un puesto vacío detrás de Jake.
-          Me alegra que te dejen quedardijo Jake con una sonrisa
-          A mí no le respondí
-          Bueno, de todos modos ya estás aquí - dijo esto y se giró para seguir prestando atención
La clase se pasó muy rápido, y cuando me di cuenta, los chicos me estaban esperando para ir a la cafetería. Al llegar, solo estaba Sarah, al rato llegaron Cristian, Ashley y Rachel. Hable mucho con Sarah, me agradaba, era muy alegre y divertida, me enteré que antes era muy amiga de Ashley pero que había empezado a cambiar y habían peleado, ahora seguían juntas gracias a Rachel. El resto del día se pasó muy rápido, y por fin llegó la última hora; Gimnasia. Me dirigí al gimnasio y allí se encontraba Katherine, Sarah y Cristian.
Terminé exhausta, me cambie y me dirigí al parqueadero, pero no estaba el carro de Derek. En ese momento, Justin me llamó al celular.
-          Hola, ¿Dónde estás? –
-          Nikki, tendrás que caminar a casa –
-          ¿Por qué? –
-          Por qué vamos a salir por ahí  –
-          Por favor déjame en casa y luego salen – dije suplicándole, no quería caminar
-          No, te compensaré después, me llamas si te pierdes. Además ya salimos del instituto. Chao hermanita – después de eso colgó
Mierda, justo hoy. Además Hilary no estaba por ahí por lo que supuse que ya se había ido. Suspiré y me dirigí hacia la casa. Duré más de 15 minutos en llegar, el carro de Hilary estaba y ella encerrada en su habitación. De resto la casa estaba vacía. Deje todas mis cosas en la habitación y me recosté en la cama. Sin quererlo me dormí, me desperté a la medianoche sin sueño y con hambre. En silencio bajé a la cocina, pero no se me antojaba nada, así que regrese a mi habitación.
Una vez llegué, me senté en la cama y comencé a leer, poco a poco el sueño fue regresando, cuando ya estaba lo suficientemente cansada como para no entender absolutamente nada de lo que leía, decidí que era hora de dormir.


Miércoles, mitad de la semana, ya quería que acabara. Me arregle y baje a desayunar, Josh ya se encontraba ahí por lo que mientras comía hablaba con él.
-          Hola papa, hola Nikki – dijo Justin justo cuando estaba terminando
-         Hola hijo – respondió Josh, yo lo ignoré todavía no le perdonaba el haberme dejado tirada ayer.
-          ¿Qué te pasa Nicolle? –
-          Nada, solo que me encanta que me dejen tirada- dije sarcásticamente y fui a la cocina a dejar los platos.
-          ¿Estás enfadada por eso? – preguntó Justin
-         ¿Te parece poco? No es divertido salir exhausta de Gimnasia y encontrarte con que tus hermanos te dejaron-
-      Nicolle lo lamento ¿me perdonas?- pregunto intentando poner cara de niño bueno
-       Mmm… lo pensaré, además Derek también es culpable. ¿Hilary puedo irme contigo hoy? –
-          Claro – me respondió ella que acababa de bajar las escaleras
-          Subo por mis cosas y nos vamos-
-          Te espero afuera –
Subí por mis cosas y después de despedirme de Josh y de mamá salí, Hilary se encontraba dentro del carro y estaba buscando algo en su bolso.
-          Gracias por llevarme – le dije una vez estaba adentro
-          Por nada-
Hablamos muy poco durante el camino, pero en cuestión de minutos llegamos al instituto. Me despedí y me dirigí a clase, pues acababa de sonar la campana. Las clases pasaron tan rápido que ni me di cuenta, estaba en un estado en el que era consciente de la mayoría de las cosas, pero de otras no. El ruido de la campana me recordó que era hora de almuerzo. Me dirigí a la cafetería, pero antes de llegar Justin, Derek y Zac me cerraron el paso.
-          Quítense, quiero comer- dije intentando sonar lo más cortante posible
-          No, hasta que nos perdones – dijo Derek
-          Si, además es mi culpa – dijo Zac sonriendo
-          ¿Tú culpa?- pregunte confundida
-          Sí, yo fui el que los invito a salir por ahí-
-          Genial, gracias por hacerme caminar hasta casa-
-          De nada, ¿nos perdonas? –
-          Si me dejan pasar – dije, Zac sonrió y se corrió
Justin me paso el brazo por los hombros y entramos los cuatro a la cafetería, una que otra mirada se posó sobre mí, estaba abrazada de uno de los chicos más guapos del instituto, y muchos no sabían que solo era mi hermano. Justin me dio un beso en la mejilla y se fue con Zac y Derek a sentarse donde estaba el resto de sus amigos. Yo divisé a los míos y me acerqué a ellos.
-          Hola chicos-
-          Hola Nikki – me saludo Sarah
-          ¿Llevas dos días en la escuela y ya tienes novio?- me pregunto Cristian
-          ¿Novio?-
-          Si, Justin Johnson ¿o Derek? No los diferencio bien- dijo Sarah –De todos modos, ambos son muy guapos
Apenas Sarah dijo eso me reí.
-          ¿Qué es lo gracioso?- pregunto Jake
-          Ninguno es mi novio, son mis hermanos –
-          ¿Tus hermanos?- pregunto Rachel
-          Si, bueno medio hermano, mi mama se casó con su papa-
-          Eso quiere decir que eres hermana de Hilary-
-          Si
-          Hilary es muy sexy – dijo Paul y por el rabillo del ojo pude ver como Ashley se entristecía
-          Si es verdad – lo apoyo Thom
-          ¿Y Zac si es tu novio?- preguntó Cristian
-          No tampoco, además ya tengo novio
-          ¿Quién? –
-          Se llama Sebastián pero vive en Colombia
-          Amor de lejos, felices los cuatro – dijo Cristian
-          Cállate, si va a funcionar –
-          Como digas – dijo con una sonrisa
Llegué a casa, Derek y Justin se dirigieron a la cocina y yo subí a mi habitación y me conecte. Allí estaba Sebastián y al hablarme me pidió que pusiera la cámara. Me arregle un poco, e hice lo que me pidió, al verlo nuevamente sentí que era como antes, casi como si estuviera conmigo. Hablamos mucho, y no salí del cuarto ni para comer, pues mamá muy amablemente me dejo subir la comida. Terminé durmiendo casi a medianoche.

1 de enero de 2011

Capítulo 6: "Primer día" Parte II

Hola!!
Esta es la primera entrada del 2011!! Feliz AÑo Nuevo! A partir de ahora, la historia comenzará a ser cada vez mejor. Espero que la disfruten! :)

    -          Nikki, ¿vamos? – pregunto Jake
-          Si, ¿Dónde queda el salón de Historia?él sonrió y me indicó donde quedaba, le di las gracias y me di la vuelta
-          ¿Qué harías sin mí?
-          Seguramente hubiera faltado a todas las clases- le respondí sonriendo y seguí mi camino
Cuando llegué vi a Cristián sentado en un puesto vacío, por lo que me acerqué a él.
-          ¿Me puedo sentar? – le pregunté
-          Si claro – respondió sin mirarme, tenía la mirada perdida cuando me senté se giró hacia mí – Hola Nikki
-          Hola – quedamos unos minutos en silencio ya que había entrado el profesor
-          ¿Sabes de que me di cuenta? – me pregunto luego de unos minutos
-          ¿De qué?
-          De que ya tengo a alguien con quien hablar español- dijo sonriendo, y como respuesta le correspondí a su sonrisa
El resto de la clase estuvimos hablando, creo que era un profesor muy despistado ya que nos reíamos y él no nos decía nada. Le conté sobre mis amigos y él me contó que Paul era su mejor amigo, que Tom es muy amigo de Sarah pero estuvo un tiempo con Rachel, aunque terminaron hace casi seis meses se llevan muy bien y que a Ashley le gusta Paul.
Así seguimos toda la clase hasta que sonó el timbre. Me acompaño a mi casillero y luego nos dirigimos a la cafetería. Cuando llegamos compramos el almuerzo y nos dirigimos hacia una mesa donde ya estaba Tom y Paul. 
    -          Hola – me dijo Ash sentándose a mi lado
    -          Hola
Todos estaban hablando muy animadamente pero no participe en su conversación. Me dedicaba a comer en silencio y hacer como si los escuchara.
Salí de la cafetería y me dirigí a mi siguiente clase. Al llegar me senté en el primer puesto que encontré, justo en ese momento entró el profesor y cerró la puerta. Me di cuenta de que mi compañera era Michelle así que la saludé y ella hizo lo mismo. Comenzó la clase, y aunque estaba aburrida presté atención y tomé apuntes. Salí, y no sabía a donde dirigirme ya que mi horario decía Electivo, caminé sin rumbo hasta que distinguí a Jake, lo alcance y lo salude.
    -          Necesito que me ayudes-
    -          No sabes que es electivo, ¿o me equivoco? – dijo sonriendo
    -          Ehh no –
    -          Pues tienes que inscribirte a algo –
    -          ¿Y en donde me inscribo? – pregunté ya que no entendía lo que decía
    -          Ven – me cogió la mano y me guío hacia el gimnasio – ¿Qué te gusta hacer?-
    -          Deporte–
    -          ¿Cuál?-
    -          Más que todo baloncesto
    -          Bastante
    -          Entonces vamos a anotarnos en baloncesto-
    -          Está bien –
Después de que ambos estuvimos inscritos, nos dirigimos al gimnasio.
Me senté en las gradas, y Jake se dirigió al otro lado del gimnasio donde entrenaban los chicos. La entrenadora formó los dos equipos, y me colocó en uno de ellos donde también se encontraba Chelsea, y agradecí que por lo menos conociera a alguien. Me divertí mucho jugando, pero al terminar estaba muy cansada. De mi bolso saqué una botella de agua que siempre cargaba conmigo por costumbre.
    -          ¿Me das un poco? – dijo Jake acercándose
    -          Claro – dije dándole la botella
Se la tomó casi toda y me la entregó. En ese momento sonó la campana y comencé a recoger mis cosas para irme. Cuando estuve lista me despedí y me dirigí al parqueadero. Logre distinguir el carro de Derek, en el ya estaban mis hermanos por lo que me apresuré.
-        ¿Qué tal tu día? – me dijo Derek mientras salíamos de la escuela
-        Bien ya tengo amigos -
-        ¿Quiénes?– preguntó Justin mirándome por el retrovisor
-        Es un grupo grande, hay tres chicas y cuatro chicos, pero también conocí a dos chicas muy amigables, una es de mi clase de química y la otra está en mí mismo electivo, además ambas están en mi clase de música –
-        Me alegro – dijo Derek
El resto del camino fue prácticamente en silencio, de vez en cuando alguien hacía un comentario, pero después de compartirlo regresábamos al silencio. Cuando llegamos a casa fui a mi cuarto deje mi maleta y baje a la cocina a prepararme un sándwich.
Me lo comí y me dirigí a la sala ya que Justin me había invitado a ver una película. Era una comedia, así que reímos toda la tarde. Al acabar  la película subí a mi habitación y encendí el computador, vi que tenía un mensaje de Nicolás.

Nikki, ni una llamada ni un mensaje. Me tenía muy preocupado jovencita. Jajaja, me tengo que enterar por otras personas como te va. Cuando tengas tiempo – porque veo que estas muy ocupada – escríbeme.
Eres extrañada mucho por aquí.  Te quiero perdida.

Sonreí y le respondí. Como estaba aburrida, comencé a mirar las fotos nuevas que Carolina había subido. No fue una muy buena idea, pues terminé triste, eran fotos de nosotras dos, y en varias aparecía Nicolás. No pude evitar las lágrimas que empezaron a recorrer mis mejillas, no quería estar aquí, lo único que quería hacer era regresar a Colombia y estar con mis amigos, con las personas que conozco de toda la vida. Quería estar con Sebastián, poder besarlo y oír cómo me decía te amo, como estando cerca de él todo parecía perfecto, pero no podía, no importaba lo que hiciera, no había manera de regresar. Pensé que ya había comenzado a aceptar el cambio pero me di cuenta de que realmente no, que me estaba engañando a mí misma. No sabía qué hacer, cerré el computador y seguí llorando por unos minutos, las lágrimas no dejaban de resbalar por mis mejillas. Me levante, camine por la habitación y me dirigí al balcón, el aire nocturno me tranquilizó un poco. Todos los problemas se desaparecieron, solo pensaba en como el viento movía lentamente mi cabello aunque sentía húmedas mis mejillas.
    -          Nikki vamos a comer – me dijo Emily desde la puerta de mi habitación
    -          Ya voy – me limpié las lágrimas y baje al comedor
    -          ¿Cómo les fue hoy chicos? ¿Qué tal la escuela? – nos preguntó  Josh mientras se sentaba
    -          Muy bien – respondí
    -          Me alegro –
Todos seguimos comiendo y en cuanto termine di las gracias y lleve el plato a la cocina. Me fui a mi cuarto, abrí el computador acostándome en la cama. Todavía estaban las fotos abiertas, cerré todo y apague el computador y lo coloqué en el escritorio. Me coloqué mi pijama y me acosté a dormir, pensando en todas las personas que había conocido hoy, pero antes de llegar a la segunda persona ya estaba dormida.