12 de noviembre de 2011

Capítulo 26:"¿Me perdonas?"

Caminamos en silencio hacia nuestra banca. Ya era nuestra, ya teníamos un lugar, eso no estaba bien. El sol brillaba alto en el cielo lastimando mis ojos, suspiré y me senté de espaldas a este. Zac me miro y se sentó frente a mí, el sol pegaba en su cara sacando pequeños destellos de su piercing, aclarando sus ojos y su cabello. Nos miramos a los ojos un rato, en silencio, cada uno sumergido en sus propios pensamientos hasta que él se decidió a romperlo.
-¿Me vas a explicar porque no me dijiste la verdad?- su voz no dejaba ver si estaba molesto, pero sus ojos demostraban que quería una explicación. Baje la cabeza, ¿Cómo decirle a Zac que no le conté porque no quería que se enojara? Es más, ¿por qué me importaba tanto que se enojara por hablar con mi novio? ¿Qué le diría? ¿Le diría que no le había dicho porque no quería llorar al recordar todo lo que había pasado la noche anterior con Sebastián? O decirle mentiras otra vez porque, a fin de cuentas, no tenía una excusa de porqué realmente le había mentido, simplemente me había parecido lo mejor.- ¿Y bien?
Levanté la cara decidida a aclarar las cosas, no podía seguir mintiendo, tenía que pensar en algo pues un “no sé” no era una muy buena excusa, pero antes de que se me ocurriera que decir, las palabras ya salían solas de mi boca.
-No sé, me pareció lo mejor- al darme cuenta lo que había dicho baje la cabeza nuevamente.
-¿Qué? ¿Qué pensaste que era lo mejor? ¿Esa es tu excusa? ¿Por qué? ¿Creíste que era mejor mentirme?- ahora si sonaba molesto. Maldita sea, odio sus cambios de actitud. Sentí como se me nublaba la vista con las lágrimas que poco a poco se me acumulaban en mis ojos, al parecer mis ojos no eran lo único sensible ese día. –
-Lo siento Zac ¿sí? Me agradas demasiado como para que te enfades conmigo, no quería decirte porque se cómo te pones cuando hablo con Sebastián y porque… - en ese momento la voz se me quebró.
Sentí los brazos de Zac a mí alrededor, escondí mi cara en su pecho y deje que me consolara, en ese momento era lo que más necesitaba. Mientras yo lograba calmarme Zac me mantenía abrazada y me acariciaba el cabello, eso me hacía sentir mejor. Levante la cara haciendo que Zac me soltara, pase mis manos por mi cara para limpiarme las lágrimas y sonreí.
-Lo siento, momento de debilidad- el sólo sonrió- ¿Me perdonas?
-Claro, llorar es normal- dijo cogiendo delicadamente mi cara entre sus manos y limpiando con su pulgar los restos de lágrima que no había quitado.
-No por eso, por lo de Sebastián- dije en un susurro pero sin apartar la mirada de su rostro. Zac me soltó la cara y dirigió su mirada a otro lado. ¿Por qué todo era tan complicado con él? Luego volvió su cara y se quedó mirándome a los ojos un momento, un momento que me pareció eterno, un momento en el que me di cuenta de que Zac me importaba más de lo que debería, y que odiaba decepcionarlo.
-Está bien – dijo al fin, yo sonreí- Igual, por más que quisiera no podría estar molesto contigo
Lo abrace y el inmediatamente me correspondió, duramos así un buen rato. SE sentía tan bien estar así, no tenía ni la más mínima intención de moverme pero claro, por mucho que quisiera no podía quedarme abrazada a él para siempre. Me separé de él con una sonrisa igual a la que él tenía. Me levanto de la silla y alargue mi mano para que él la cogiera.
-¿Volvemos?- pregunté, él tomó mi mano pero en vez de levantarse me halo hacia él.
-No prefiero quedarme aquí- caí encima de sus piernas, con mi rostro cerca del de él.

NARRA ZAC:
¿Qué no sabe? ¿Cómo así que no sabe? Ahora si estaba molesto, ¿por qué Nicolle no podía decirme la verdad de una buena vez? ¿Para qué mentirme con lo de Sebastián? ¿Con qué fin? Nicolle comenzó a explicarse diciendo que no quería que me enfadara, y a pesar de que no lo quería aceptar, tenía razón, me molesta que hable con Sebastián. ¿Por qué? Aún no lo tengo claro, pero detesto pensar que Nicolle se quede toda una noche hablando con él.
Un sollozo me sacó de mis pensamientos, fijé bien mi vista en Nicolle y me di cuenta de que estaba llorando, sin pensarlo pasé mis brazos por su alrededor y la estreché contra mí. Escondió su cara en mi pecho y continuó llorando. Sólo acerté a pedirle que no llorara más y consolarla. Como odiaba ver a una mujer llorar, una mujer no debería hacerlo y menos por un hombre. La aferré más a mí, me sentía como el peor hombre del mundo y ni siquiera era mi culpa que Nicolle llorara.
A pesar de que lloraba me gustaba tenerla entre mis brazos, era una sensación diferente a lo que siempre había experimentado, era algo nuevo.
Sentí como Nicolle intentaba levantarse, contra mi voluntad la solté, pasó sus manos de una manera brusca por sus mejillas para limpiarse las lágrimas, pero parecía que no había hecho nada pues todavía se veían rastros de su llanto. Me regaló una sonrisa y se disculpó ¿lo hacía por llorar? Le sonreí y sin poder evitarlo cogí su rostro entre mis manos y lo más delicadamente que pude limpié sus mejillas.
-No por eso, por lo de Sebastián- dijo susurrando cuando le dije que llorar era algo normal. Le solté la cara he hice una mueca de disgusto, pero giré mi cara para que no pudiera verme. No podía enfadarme con ella a pesar de que me hubiera mentido, estaba molesto con ella, pero verla llorar había hecho que se me olvidara todo.
-Está bien – dije ella me regalo una de esas sonrisas suyas que tanto me gustaban- Igual, por más que quisiera no podría estar molesto contigo
Me abrazó e inmediatamente la correspondí. Definitivamente quería quedarme así, pero al parecer Nicolle no quería porque se separó sonriendo y se levantó.
-¿Volvemos?- preguntó, con su mano extendida hacia mí, la tomé y la hale hacia mí.
-No prefiero quedarme aquí- respondí, cayó justo sobre mis piernas con su cara a escasos centímetros de la mía.
Otra vez quedamos así, mire los labios de Nicolle, y ella hizo lo mismo con los míos, es más que lógico que quiere besarme pero sé qué está con Sebastián. ¿Sebastián? ¿Me está preocupando ese imbécil? Al diablo con él. Puse mi mano en la cintura de Nicolle, para mantenerla cerca de mí, y con la otra acaricié delicadamente su mejilla, me acerqué lentamente a ella.
-Zac- dijo ella en un susurro pero sin hacer el intento de moverse
-¿Mhh? – pregunté a escasos centímetros de su boca
-Yo…- fue la única palabra que salió de su boca. Se sentó a mi lado y me miró frustrada.
Suspiré molesto y frustrado. Maldito Sebastián, ya es la segunda vez que no puedo besar a Nicolle por su culpa. Aunque, Nicolle también parecía frustrada, ¿será que le molesta no poder besarme? Sonreí ante ese pensamiento, pero inmediatamente borre la sonrisa de mi rostro. Sí, Nicolle me tenía mal, no sé qué tiene esa chica, es tan diferente al resto, simplemente Nicolle Gómez me encanta.

NARRA KATE
Nicolle colgó y se levantó de la mesa, cogió a Zac y salieron tomados de la mano. Todos los observamos en silencio hasta que Jake decidió romperlo.
-Yo creo que estos dos tienen algo- dijo robándole comida a Cristian quien lo golpeo
-Eso es obvio, se la pasan juntos- dijo Rachel
-No creo que tengan nada, Nicolle está con Sebastián- apuntó Sarah
-¿Y?- preguntó Roxy
-¿Cómo qué y?- dije desconcertada
-Pues da igual que estos dos tengan algo, total Sebastián vive en Colombia- dijo como si fuera algo muy normal
-Hey, mi hermana no es de estar con dos a la vez- dijo Derek interviniendo
-Bueno es verdad, tu hermana no lo haría. Pero parece que Kate si- dijo mirándome. Abrí los ojos como platos al igual que Derek, ¿cómo pudo hacerme eso?
-¿Qué? ¿Cómo así?- escuché la voz de Tyler preguntar completamente confundido pero no me anime a mirarlo.
-Lo siento, ¿no sabías?- siguió diciendo Roxanne yo solo rogaba porque alguien la callara
-¿No sé qué?- continuó Tyler sin entender nada
-Olvídalo, no sé de qué habla- dije
-Ay lo siento Kate, pensé que ya le habías dicho- Roxanne sonrió con malicia. ¿Y se hacía llamar mi amiga? ¿Pero qué le pasa?
-¿Decirme qué? ¿Alguien me quiere explicar?- Tyler no podía estar más confundido y estaba comenzando a enfadarse, el odiaba no entender las cosas. La mesa entera estaba en silencio mirando la escena. ¿Por qué nadie me ayudaba? Miré a Derek en busca de apoyo pero estaba completamente en shock
- Lo que pasa es que tu querida novia se divirtió bastante en la fiesta del viernes, ¿verdad Derek?-
-¡Ya basta!- dije levantándome de un salto- ¡Ya Roxanne fue suficiente! Consíguete una vida y deja de meterte en los asuntos de los demás
Roxanne me miró perpleja, nunca le había dicho nada. Miré a Derek que me miraba sin saber qué hacer y tenía una expresión torturada, esto nos estaba matando a los dos. Habíamos bebido mucho esa noche, yo estaba muy triste porque había peleado con Tyler y cuando sucedió, simplemente me dejé llevar. Siempre me ha gustado Derek, si quizás la gente pensara que era estúpida por estar con Tyler, pero no lo era. Yo amaba a Tyler, habíamos compartido tantas cosas, había estado siempre ahí para mí, era como mi puerto seguro y eso era lo que más me gustaba de él.
Pero ni Derek ni yo podíamos soportar esto por mucho más, yo le había sido infiel a mi novio y Derek había herido a su mejor amigo, habíamos cometido un error, y ahora teníamos que asumir las consecuencias. Al principio pensé que era mejor callar y hacer como si nada hubiera pasado, pero desde ese día nada fue lo mismo, me sentía mal, cada vez que veía a Tyler la culpa me carcomía por dentro al igual que a Derek. Ambos habíamos hablado mucho sobre qué hacer y varias veces habíamos intentado decírselo a Tyler, pero al final nos arrepentíamos, lo queríamos demasiado como para soportar perderlo pero ahora me daba cuenta de que debí aclarar todo desde el principio. Miré a Tyler y suspiré, tenía que terminar con esto de una vez.
El me miró confundido y yo le señale la salida, rápidamente se levantó y salimos de la cafetería. Caminamos en silencio hasta encontrar un pasillo vacío donde me detuve.
-¿Ahora si me puedes explicar que tantas estupideces decía Roxanne allá adentro? – me preguntó un poco molesto. Lo mire y pasé saliva, las lágrimas ya se acumulaban en mis ojos, pestañé y estas se deslizaron por mis mejillas -¿Qué tienes? ¿Por qué lloras?- la voz de Tyler ya no sonaba enfadada sino preocupada, se acercó a mí para tocarme pero yo me aparte- ¿Qué pasa?
- Lo siento, yo… yo… - era más difícil de lo que pensaba- yo … me besé con Derek el viernes

Hola Hola! Por fin publiqueee!! Se siente tan bien volver (: 
Espero que les haya gustado el capítulo, pues a mi me encantó escribirlo. Ya la otra semana quedó libre de todos los trabajos que tengo, y publicaré mucho más seguido (esta vez va en serio).
Gracias a las que leen y comentan! Las Quiero!
Saludos!