25 de abril de 2012

Capítulo 34: "¿Has estado con alguien mientras estabas conmigo?"


NARRA JUSTIN
Había quedado con Sarah de vernos en la cafetería pues ella tenía que guardar algunas cosas en su casillero.
-¿Qué pasa Justin?- preguntó Derek. No me había fijado que me la pasaba contemplando la puerta esperando que Sarah apareciera por ella.
-Mmm ya regreso- sin darle tiempo de decir algo me levanté tomé mi mochila y salí de la cafetería.
¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué salía a buscar a Sarah siendo que habíamos quedado en la cafetería? Es sólo preocupación, ella jamás se demoraba tanto, algo debió de haber pasado. Si claro Justin, ¿qué pudo haberle pasado? Seguramente un violador en serie muy desocupado le dio por entrar a una escuela y llevársela, ¡Deja de ser imbécil Justin!
Caminé hacia el casillero de Sarah, pensando que quizás ya no se encontraba allí, pero al llegar me di cuenta que sí estaba ahí pero no estaba sola, estaba con el imbécil de Eric, espera, ¿Erice no es su ex novio?
- ¿Regresar contigo?- preguntó Sarah- Claro por qué no. Tú me encantas, nada nos impide estar juntos- ¡¿Qué?! ¿Qué carajos estaba pasando?
-¿Sarah?- no quería sacar conclusiones aceleradas, pero la cara de angustia de Sarah cuando volvió a verme no me ayudaba mucho.
-Genial- murmuró Eric al verme alejándose un poco de Sarah aunque ella seguía recostada contra el casillero- Nos vemos linda- se acercó a ella como si fuera a besarla pero ella lo empujó y lo aparto.
Eric me dirigió una leve mirada y se alejó por el pasillo vació. Miré a Sarah sin saber qué hacer. Quería ir a golpear a ese imbécil y luego regresar y pedirle explicaciones a Sarah, pero, mierda, no sé si en nuestra relación caben las explicaciones. Agh, pensé que todo sería más sencillo si no formalizábamos nada, pero creo que es más complicado.
En serio me gusta Sarah, la quiero ¿pero qué hago? Si le digo que formalicemos las cosas… bueno, ella no quería nada formal al igual que yo ¿querrá ella que las cosas cambien? Me gusta como están las cosas, realmente no me gustaría que cambiaran aunque, ¿ponerle un nombre a esto sería lo correcto? ¿En verdad cambiarían tanto las cosas si le pedía que sea mi novia oficial? Las cosas con Sarah me encantan, tal vez simplemente debía dejar todo como estaba, ya estaba implícito que no podíamos estar con nadie más ¿no? Por lo menos yo no había estado con nadie más desde que había empezado a andar con Sarah, aunque tampoco es que hay sentido la necesidad, tengo todo lo que quiero con Sarah ¿pero y ella?
-¿Justin?- habló por fin ella
-Sarah ¿tienes algo con Eric?- pregunté. Nunca había sido bueno para andar con rodeos, prefería ir directo al punto
-¿Con Eric? ¿Qué? Tu y yo estamos juntos ¿no?- preguntó confundida
-Si, pero ya que esto no es formal…- deje la frase en el aire
-¿Qué se supone que significa eso? ¿Qué puede estar con quien quiera mientras estoy contigo?- apenas lo dijo unas ganas inmensas de patear a cualquiera que quisiera acercarse a Sarah me abordaron- Justin ¿has estado con alguien mientras estabas conmigo?-
-Sarah yo…-sus ojos se habían aguado lo que causo que me desconectara completamente de lo que estábamos hablando.
-¿Por qué otra vez?- me interrumpió antes de que recordara que me había preguntado, ahora las lágrimas resbalaban por sus mejillas, se giró para evitar que la viera llorando
-Cariño… -me acerqué a ella, sonreí sin poder evitarlo, que reaccionara de esa manera me hizo darme cuenta de que le importo tanto como ella a mí- Sarah, mírame
-No quiero- reí y se volteó molesta- ¿Tienes el descaro de reírte? ¿Cómo te atreves?- comenzó a golpearme el pecho, pero lo hacía tan suave que sólo logró provocarme más risas.
-Sarah escúchame- la rodee con mis brazos y la acerqué a mí- No he estado con nadie más desde que salgo contigo, lo prometo. –Deposité un beso en su frente- Te quiero Sarah Thompson-
-¿En serio?- preguntó sonriendo mirándome a través de sus pestañas mojadas
-En serio- le correspondí a la sonrisa. Qué bien se sentía decirlo.
-Yo también te quiero Justin Johnson- se acercó a mí y me beso dulcemente.
Sonreí entre el beso como me encanta esta chica.
NARRA KATE
-Hola Kate- Hilary se recostó en el casillero de al lado
-Hola Hil- saludé mientras desocupaba mi mochila
-¿Cómo estás? Te estuve llamando todo el fin de semana pero no contestaste- me miró ceñuda
-Lo siento, el viernes me quede sin batería y aún no he encontrado mi cargador-
-¿Es en serio?- asentí, Hilary me miró y dio un golpe en el brazo
-¡Ay! ¿Eso por qué fue?- pregunté frotándome el brazo
-¿Sabes lo mucho que me preocupe por ti el viernes?-
-Lo siento- dije sonriendo tímidamente
-Menos mal Tyler te encontró porque si no…- se calló y me miró- ¡Espera! ¿Qué paso entre ustedes? ¿Arreglaron las cosas?-
-Pues algo así- torcí la boca
-No, desde el principio, ¿por qué carajos te fuiste a Santa Mónica sin avisarle a nadie?-
-Sólo quería estar sola. Además no avise porque no podía, no porque no quisiera- cerré el casillero y comenzamos a caminar a la siguiente clase- Luego Tyler me encontró llorando, le dije que lo sentía y que me arrepentía, hablamos y me trajo a casa- se había quedado quieta delante de la puerta- ¿qué?
-¿En serio? ¿Sin detalles, sin emoción? ¿Me vas a dejar así?- me reí – ¿En serio crees que quedé satisfecha?
-¿No?- pregunté por molestarla
-¡Ni un poquito! ¡Ven!- me jaló alejándome del salón
-Hilary tenemos clase- dije dejándome arrastrar
-No iremos- dijo sonriendo.
Salimos al parqueadero y entramos a su carro. Aún no lograba comprender porque había insistido tanto en tener un auto para ella sola.
-Ahora sí, cuéntamelo todo- dijo después de que ambas nos habíamos acomodado y había puesto música baja
-Está bien- saqué la botella de agua que tenía en la mochila tomé un sorbo y me dispuse a comenzar mi relato.
**Flash Back**
Tyler me dejó llorar en sus brazos un rato, lo abracé con fuerza quizás podía ser la última vez que lo hiciera y ese pensamiento me hacía sollozar.
-Kate- susurró el en mi oído cuando logré calmarme un poco. Delicadamente posó dos dedos en mi barbilla y me levantó la cara para que lo mirara a los ojos. Abrió la boca para decir algo pero pareció arrepentirse- Vamos, es tarde.
Asentí y me separé de él. Inmediatamente me hizo falta su contacto.
-¿Dónde está tu auto?- preguntó comenzando a caminar. Baje la mirada- Kate
-No lo traje- respondí muy bajo
-¿Qué?- dijo ligeramente molesto- ¿Y cómo pretendías volver?-
-En autobús- respondí encogiéndome de hombros
-¿A esta hora?- Tyler sonaba molesto. Luego suspiró – Vamos, mi auto está en el parqueadero
Llegamos a su auto y subimos. Sin decir nada, Tyler arrancó el auto y salió fácilmente del parqueadero dirigiéndose a mi casa. Quería hablar con él, pero no sabía cómo sacar el tema  nuevamente, para suerte mía él fue el primero en romper el silencio.
-Kate tenemos que hablar, no quiero que haya malentendidos entre nosotros- ¿qué se suponía que significaba eso? No dije nada, esperando que continuara- Yo sólo… - me dirigió una leve mirada y regresó la vista adelante- Necesito tiempo- Miré a la ventana dejando escapar una que otra lágrima que limpie rápidamente- Sabes que te amo y por más que intente no hacerlo, no puedo evitarlo, pero – suspiró pesadamente- entiéndeme Kate por favor, por más de que te ame demasiado, en este momento no podemos estar juntos.
-Tyler, ya te dije que lo siento, y que si pudiera regresar el tiempo y enmendar mi error lo haría- respondí con voz angustiada, no quería perderlo
-Pero no puedes, y un lo siento no arregla el error que cometiste- sentí un dolor en el pecho, y nuevas lágrimas en mis mejillas que no me molesté en limpiar- Kate… necesito que me entiendas. Me heriste, y aún peor, con mi mejor amigo. Quiero estar seguro de que si volvemos a estar juntos, las cosas serán las mismas que eran antes, quiero poder volver a confiar en ti, pero por ahora no puedo- terminó con la voz baja.
Lloré en silencio un rato, mirando como los carros pasaban a nuestro lado, sin animarme a hablar, sabía que tenía razón, y me estaba dando algo más de lo que merecía, pero aun así sentía que lo había perdido para siempre.
-Te daré todo el tiempo que necesites, realmente quiero que confíes nuevamente en mí- por fin hablé- Sé que no merezco una segunda oportunidad pero la tomaré si me la ofreces, yo… sólo quiero que volvamos a estar como antes, pero sé que ahora no es posible por eso… te daré tu espacio-
-Gracias Kate- me dijo sinceramente.
Ya habíamos llegado a mi casa, me despedí con un beso en la mejilla, le di las gracias por traerme y me bajé del carro esperando que mamá no estuviera demasiado molesta.
**Fin del Flash Back**
-Realmente mamá no estaba molesta, sólo preocupada- terminé de contar mi historia
-No lo creo, pues Tyler te perdono y realmente fue muy bueno contigo- dijo  Hilary mirando hacia el frente
-Si- tomé un sorbo de agua
-Solo espero que todo se solucione entre ustedes dos- me deseo con una sonrisa sincera

NARRA NICOLLE
Dos meses pasaron sin ninguna novedad e increíblemente rápido; entre la escuela, los entrenamientos y partidos con el equipo, y los preparativos de la estúpida fiesta, apenas me quedaba tiempo para mí. Generalmente todas las tardes tenía entrenamiento o partido, llegaba a casa hacía tareas, me duchaba, comía e inmediatamente me dormía de lo cansada que terminaba. Ahora permanentemente tenía unas ligeras medialunas moradas debajo de mis ojos.
Mamá y Hilary utilizaban la cena para hablar de los preparativos de la fiesta, pero siempre estaba tan cansada, que no comprendía mucho de lo que decían, y aprovechaban los fines de semana para hacer las compras de lo que necesitábamos. Todos estaban emocionados con la fiesta, menos yo. La verdad no estaba segura de sí la quería o no, pero tenía un extraño presentimiento acerca de esta.
Había conocido a un chico en mi clase de arte; Liam, tenía 16, era una excelente persona y un muy buen artista, no podía verlo sin recordar lo que había dicho Sarah de olvidarme de Zac y Sebastián y buscar otro chico que me diera menos dolores de cabeza, pero a pesar de que ella bromeaba sobre eso; no veía a Liam como algo más que un amigo.
Con Sebastián hablaba los domingos que era el día que menos cosas tenía por hacer, aunque sin importar el cansancio había hablado con él las dos veces que habíamos cumplido mes. Si, había cumplido un año de estar con Sebastián, casi tres meses sin verlo, ¿hasta cuándo iba a seguir con esto? Lo amaba, pero esto era estúpido, ambos sabíamos que ya no era lo mismo y que esto estaba dejando de funcionar  por más que ambos quisiéramos pero ninguno se había atrevido a decirlo en voz alta.
Pensar en eso me provocaba dolor de cabeza, ya tenía demasiadas preocupaciones por lo que resolví tomar una decisión después de la fiesta.
Respecto a Zac, me sonrojaba cada vez que lo veía, pero después de los primeros días dejo de ser tan notorio. Ninguno de los dos había hecho referencia a lo que había pasado en la fiesta, ambos pretendíamos que nada había pasado. Pero estaba segura de que tanto para él como para mí, ese simple roce de labios había sido una de las mejores cosas que nos habían pasado, ambos deseábamos ese beso, a veces pensaba, ¿Por qué no besar a Zac? Pero inmediatamente me arrepentía de ese pensamiento, no era capaz de hacerle eso a Sebastián, me imaginaba si las cosas fueran diferentes, si fuera al revés, yo no podría soportar que él estuviera con otra. Por más que me gustara Zac, antes tenía que tomar una decisión.
Afortunadamente faltaba una semana para la fiesta y ya estaba casi listo todo. Eso me quitaba un peso de encima. El sonido de mi teléfono me asusto, me levanté de la cama y me dirigí al escritorio donde reposaba mi teléfono.
-¿Hola?- contesté mientras me frotaba los ojos, estaba por quedarme dormida
-Hola Nicolle-
-Hola Zac- una sonrisa se pintó en mi rostro- ¿Cómo vas?
-Bien ¿y tú?-
-Bien- respondí mientras regresaba a la cama dejándome caer pesadamente
-¿Qué haces?-
-Absolutamente nada-
-¿Te gustaría salir esta tarde?- preguntó
-Ay no puedo- en estos últimos meses no había salido con Zac; no tenía tiempo para nada- Hoy llega mi papá, ¿recuerdas? -cuando se había enterado de la fiesta, había decidido que era una ocasión que no podía perderse, por esa razón ahora él, Cristina y mi pequeña hermana estaban por llegar a Los Ángeles- ¿Tal vez mañana?-
-Me parece. Bueno te dejo, hablamos más tarde, suerte en lo de hoy- se despidió
-Gracia. Adiós- colgué y deje el teléfono al lado.
Me quedé acostada un rato, justo cuando estaba por dormirme, mamá irrumpió en mi cuarto diciendo que me alistara, que en cinco minutos salíamos.

Hola! Nueva entrada!
Primero quiero decirle que no soy muy buena contando, por eso en este capítulo no comenzaron a ponerse más interesantes las cosas, lo siento! se que todas esperaban un capítulo completamente diferente, pero no conté con que tenía que escribir la historia de Kate y Tyler y la de Justin y Sarah. Lo más seguro es que en el siguiente pase algo que ninguna se espera, o quizás si. (les dejaré intriga)
Es un capítulo largo, espero que les guste! Haré lo posible y lo imposible por publicar el otro miércoles.
En cuanto al comentario de Liz, si planeo meter más a Hilary, pero es que son demasiados personajes así que me toca de poco en poco.

Rommi! Gracias por darme otro premio! Que alegría que te guste tanto mi historia. La tuya también es increible, en serio la amo (:




Gracias a todas por leer y comentar (:
Saludos!

5 de abril de 2012

Capítulo 33: "Lograste ponerme celoso"

NARRA TYLER
¿Cómo pudieron hacerme eso? Ella era mi novia y él mi mejor amigo, ¿qué mierda tenían en la cabeza ese día? Frustrado aventé contra la pared la foto de ella que tenía entre las manos haciendo que el cristal de esta se hiciera añicos, maldije nuevamente y me tiré pesadamente a la cama. Me sentía traicionado, pero aun así no había podido evitar extrañarla, la amaba, ¿qué podía hacer?
Ayer había bebido hasta perder la conciencia, y de alguna manera había despertado en mi cama, pero a pesar de eso, me era imposible olvidar la imagen de Kate llorando delante de mí mientras me confesaba que se había besado con Derek, y esa imagen me mataba. Mi teléfono sonó cortando el hilo de mis pensamientos.
-¿Diga?- contesté sin mirar quién era
-Hola Tyler- me saludó una voz familiar
-Hola señora Stanley- respondí sentándome en la cama, ¿por qué la mamá de Kate me llamaba? ¿Le pasó algo malo? Mi corazón se aceleró
-Cariño disculpa llamarte a esta hora, pero estoy preocupada, ¿de casualidad te encuentras con Kate?-
-Mmm no, ¿por qué? ¿Sucede algo malo?- pregunté no muy seguro de querer saber la respuesta
-No lo sé, no la he visto desde que salió esta mañana hacia la escuela y no atiende su celular, ya me estoy comenzando a asustar- su voz tembló un poco, en ese instante mil cosas pasaron por mi cabeza, me paré rápidamente y busqué unos zapatos que ponerme
-¿Michelle no sabe de ella?-
-No, la llame para preguntarle si estaba con ella pero dijo que no estaban juntas. Le dije que iba a llamarte y luego volvía a comunicarme con ella para saber si había logrado comunicarse con Kate- cogí una chaqueta y salí de la casa subiéndome al auto
-Está bien- intenté controlar el tono de mi voz- Intentaré buscarla, si se algo sobre ella le aviso señora Stanley-
-Muchas gracias Tyler- respondió
-De nada-
-Si se algo primero te aviso, adiós- colgó antes de que alcanzara a despedirme
Encendí el auto, ¿dónde podía estar? Manejé hasta la casa de Ashley, quizás estaban juntas. Llegando encontré muchos carros parqueados en la calle, e inmediatamente recordé que hoy había fiesta en la casa de los Johnson y Michelle se encontraba ahí. Molestó golpeé el volante y seguí de largo, no se me ocurrían muchos lugares donde pudiera estar, ¿un centro comercial? No, Kate odiaba ir sola a un centro comercial, o a cine o a cualquier cosa. Mierda Tyler, la conoces de toda la vida, es imposible que no se te ocurran posibles opciones de donde pueda estar. Piensa, maldita sea, piensa.
En ese momento recordé un lugar que le encantaba, y que era de los pocos lugares que prefería visitar sola; la playa de Santa Mónica. Kate amaba ir allí, manejé hacia allí rápidamente.

Llegué a la playa y aparqué el carro, no vi el carro de Kate en el parqueadero lo que me desanimó bastante, pero algo me decía que ella podía estar aquí.
Después de 10 minutos caminando, la vi sentada, me acerqué lo suficiente para comprobar que era ella, sentí que todo en mí se relajó, Por lo menos ya la había encontrado. Saqué mi celular y le mandé un mensaje a Michelle diciéndole que la había encontrado, que estaba bien y que le avisara a su mamá.
Me di la vuelta pero no pude avanzar ni un paso, no podía dejarla ahí, no había visto su auto, ¿y si no tenía forma de devolverse? No podía dejar que volviera sola a esta hora de la noche.
Volvía darme la vuelta, solo verificaría que estuviera bien y le preguntaría si tenía como regresar, nada más. Caminé hacia ella, y a cada paso que daba, la podía detallar aún mejor, tenía puesto un short de jean, y un saco azul oscuro, sus piernas se encontraban recogidas y abrazadas por sus brazos. Sus cabellos se agitaban con el pasó del viento. Me acerqué y la llamé.
-Kate- dije en un susurro, pero como solo estábamos los dos, escuchó perfectamente. Ella levantó el rostro en mi dirección y sentí que moría ahí mismo, los caminos de las lágrimas estaban marcados en sus mejillas, se notaba que había estado llorando toda la tarde.
-Tyler- respondió sorprendida de verme ahí, quise abrazarla, pero no, sólo miraría si estaba bien, si necesitaba transporte y luego me iría.
-¿Estás bien?- pregunté con un nudo en la garganta
-No estoy herida si es lo que quieres saber- respondió con la voz rota.
-¿Trajiste tu auto?- hice un esfuerzo grande por sonar normal, ella asintió después de dudarlo y posó sus aguados ojos en mí- Deberías llamar a tu mamá, está preocupada por ti- ella volvió a asentir, aparte la mirada de ella y me encaminé hacia mi carro, no soportaba verla así.
-Tyler- escuche que me llamaba, me detuve y me giré, ella se había levantado y me miraba- Yo… yo… -
-Venía a buscarte y saber si estabas bien, me tengo que ir- eso había sonado más duro de lo que había querido, las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas, pasé saliva dificultosamente.
-Tyler- volvió a decir
-Kate, por favor- dije mirándola. Ella rompió a llorar, apoyó el dorso de su mano sobre su boca para reprimir un sollozo. Me giré dispuesto a irme.
-Lo siento ¿sí?- escuché cómo me gritaba. Me quedé quieto, ya estaba a unos cuantos pasos lejos de ella- Yo en serio lo siento- me di la vuelta, ella estaba llorando- No sabes cuánto, no sé cómo pedirte perdón porque sé que no lo merezco, pero si me dieras una oportunidad- un sollozo se escapó de sus labios- Tu eres lo mejor que me ha pasado, y no quiero que te alejes de mí, no puedo aceptarlo, te necesito- bajó la cabeza- yo, yo te amo Tyler, más que a nada en este mundo- rápidamente me acerqué a ella y la abracé dejándola llorar entre mis brazos.
NARRA NICOLLE
No había podido dejar de pensar en Zac en toda la noche, habíamos intentado encontrar a Kate, pero antes de hacer algo que realmente sirviera, Tyler le avisó a Michelle que ya la había encontrado.
Luego de eso, habíamos seguido como si nada hubiera pasado, pero por lo menos yo, sólo aparenté, no podía ver a Zac sin sonrojarme o sin morderme el labio. Lo que paso en la cocina, ¿por qué no lo detuve? Si no es por Michelle estoy segura de que me habría besado con Zac, sólo pensar en el roce de sus labios con los míos me colocaba una sonrisa tonta en la cara e inconscientemente me llevaba la mano a los labios. Durante la fiesta, de vez en cuando nos mirábamos y nos sonreíamos, pero inmediatamente cada uno volvía a lo suyo, intentando disimular, pero yo estaba segura de que Michelle ya había contado lo que había visto al entrar en la cocina.

Me senté a desayunar pensando en eso, elevada, completamente hundida en mis pensamientos.
-Cariño- me llamó mamá, levanté mi mirada del plato y la miré- ¿Sabes que he estado pensando?- no respondí por lo que continuó- Dentro de poco cumplirás 16
-¿Dentro de poco? Cumplo solo hasta dentro de dos meses- dije
-Bueno si, pero ya que no tuviste una fiesta de 15, ¿no te gustaría una de 16?-
-¡¿Qué?!- mierda, eso no era bueno, ¿una fiesta?
-¿Una fiesta?- interrumpió Hilary- ¡Eso suena increíble! Hay que empezar a planear todo, Alejandra lo que necesites yo te ayudo- dije sonriéndole a mamá- Tiene que ser increíble, son 16.
-¿Verdad? Necesito toda la ayuda posible- dijo correspondiéndole a Hilary la sonrisa
-¿Quién dijo que yo quiero una fiesta?- interrumpí ya que ellas habían comenzado a hablar de colores, comida, vestidos, decoración. Me mareaban
-No seas boba Nicolle, todas las chicas quieren una fiesta de 16- dijo Hilary restándole importancia
-Yo no soy todas las chicas- murmuré concentrándome en la comida. Cuando a mamá se le metía una idea en la cabeza, era muy difícil sacársela. Además, una fiesta no podría ser tan grave ¿no?
-Ven Hilary, vamos a ver ideas en Internet- ambas se levantaron y se dirigieron al segundo piso.
-Están locas- dije apenas desaparecieron por las escaleras. Mire a mis hermanos  y ellos seguían comiendo tranquilamente mientras Josh reía con Emily.
-¡Nicolle! ¡Sube rápido!- gritó Hilary después de un rato. Maldije por lo bajo y me levanté de la mesa. Subí al estudio y cuando entré me sentaron en una silla, ambas comenzaron a hablar pero yo no entendía ni una palabra de lo que decían.
NARRA SARAH
Ya estaba agotada y hasta ahora era lunes. Suspiré, terminé de guardar los libros que no necesitaba y me dirigí a la cafetería donde Justin me esperaba, pero al girarme, choque contra algo, o más bien alguien.
-Lo siento- mire a la persona con la que me había estrellado y la sonrisa se me borro del rostro. Eric se encontraba sonriendo delante de mí, en ese instante, un recuerdo me invadió.
**Flash Back**
Mi celular se había quedado en casa de Eric la noche anterior que habíamos estado viendo películas juntos. Lo había llamado a su casa para avisarle que pasaría a recogerlo, pero no había contestado. Eso me había puesto a dudar de si estaría o no, pero luego recordé que me había dicho que pasaría la tarde estudiando con sus amigos.
Me terminé de arreglar y caminé a su casa, no quedaba lejos de la mía así que sólo tarde unos minutos en llegar. Toqué el timbre pero no me abrieron, se escuchaba música dentro, sonreí, cada vez que los chicos se juntaban hacían de todo menos estudiar. Busqué la llave escondida que tenían y entre a la casa, colocando la llave nuevamente en su lugar.
Al entrar en la casa, la música sonaba más clara, pero aún así no podía identificar la canción. Como no había nadie en el primer piso subí al segundo, la música venía de la habitación de Eric la puerta estaba cerrada, con razón no habían escuchado cuando había llamado a la puerta.
La abrí lentamente con una sonrisa en el rostro pero al contemplar la escena que tenía delante de mí los ojos se me llenaron de futuras lágrimas sin poder evitarlo.
-¿Eric?- mi voz sonó más normal de lo que esperaba.
Eric se encontraba sobre su cama con una rubia encima de él. Abrió los ojos al verme y se levantó rápidamente haciendo que la rubia cayera al piso quejándose. Ella no me importó en lo más mínimo ni siquiera le dediqué una leve mirada.
-Sarah, cariño, yo…- empezó Eric
-Ahórratelo- le corté, lo miré con odio- Espero que ella te sirva de reemplazo porque tú y yo terminamos- me miró sorprendido pero no dijo nada.
Me di la vuelta y salí de allí, sin saber quién era la zorra con la que estaba a punto de acostarse, sin escuchar explicaciones y con un fuerte dolor en el pecho prometiéndome que jamás me entregaría otra vez a alguien.
*Fin del Flash Back*

-Pensándolo bien- dije dedicándole una mirada de odio- No lo siento- el rió
-Oh vamos Sarah, ¿todavía estás molesta?- preguntó
-No para nada, ver a tu novio a punto de acostarse con otra no es razón para estar molesta mucho tiempo- dije sarcásticamente
-Tú lo dijiste, a punto, nunca pasó nada- dijo encogiéndose de hombros. Lo miré incrédula.
-Imbécil- dije alejándome
-Hey espera- dijo poniéndose delante de mí y deteniéndome
-¿Qué quieres Eric? Justin me está esperando en la cafetería-
-¿Justin? ¿Quién e...? Ah claro, tu nuevo novio- Eric hizo una mueca de desagrado- ¿Sabes? El otro día vi su espectáculo, lograste tu objetivo-
-¿Cuál espectáculo? Ah te refieres al otro en la cafetería- cuando Justin estaba sin camisa me mordí el labio-¿Cuál objetivo?
-Pues que lograste ponerme celoso- dijo acercándose a mí
-¿Ponerte celoso?- me reí- para querer ponerte celoso, primero tienes que importarte y adivina, no me importas ni un poco-
-Ay cariño, yo sé que todavía me amas. Olvídate de ese imbécil que tienes al lado y regresa conmigo- dijo muy cerca de mí. Me aparté ligeramente.
-¿Regresar contigo?- pregunté sorprendida ¿en serio lo había dicho? ¿Después de lo que me había hecho?- Claro por qué no. Tú me encantas, nada nos impide estar juntos- dije poniendo los ojos en blanco
-¿Sarah?- giré mi cabeza para encontrarme con la mirada molesta de Justin. Si sólo había escuchado la última parte, y mirando lo cerca que Eric estaba de mí, tendría que dar demasiadas explicaciones.

Hola! He vuelto y tengo inspiración, tiempo e internet! (: Espero que les haya gustado el capitulo, quedo bastante largo pero eso compensa un poco el no haber publicado en mil años.
Gracias a todas por leer y comentar. Victoria, me mude a un nuevo apartamento cerca de donde vivía antes y sí, realmente me gusta, pero por ahora solo hay cajas y desorden por todas partes! También gracias Liz por el premio, me ha hecho muy feliz. 
Bueno, publicaré en cuanto pueda. 
Las Quiero! 
Saludos!