23 de julio de 2012

Capítulo 38: "¿Quieres ser mi novio?"


NARRA JUSTIN
Regresé a mi habitación después de entregarle el pantalón a Zac, era mi amigo, pero un imbécil. Bueno, me estaba comportando como un niño, Nicolle ya está grande, además no estaba haciendo nada.
Sarah se estaba terminando de poner la ropa que le había traído, me quité la camisa y me puse un pantalón de dormir.
-Mi chico es sexy- dijo Sarah desde la cama, me reí y me acerqué a ella.
-¿A sí?- pregunté acariciando su mejilla. Ella asintió sonriendo, recorrí la distancia que nos separaba y posé mis labios en los de ella.
Cuando nos separamos por falta de aire, me encontraba sobre ella; me acomodé mejor para que no tuviera que soportar mi peso. Con la nariz tracé un camino por su cuello, deposité un beso debajo de su oreja haciéndola estremecer. Sonreí y regresé a sus labios. Mi mano se coló por su blusa, acaricie su cintura delicadamente.  Sarah posó sus manos en la parte baja de mi abdomen, mierda, si no detenía esto inmediatamente no lo haría jamás.
-Sarah no- murmuré aún sobre sus labios
-¿Por qué?- preguntó rozando sus labios con los míos.
-Porque… -¿por qué era?- estás ebria
-¿Y?- continuó rozando sus labios con los míos, Dios, así no me podía concentrar. Sarah se levantó ligeramente y me dio un beso que yo alagué hasta que recordé por qué tenía que detenerme.
-Sarah, sería tu primera vez-
-Yo quiero que tú seas el primero- sonreí
-Y así será si quieres, pero tu primera vez no puede ser estando ebria- le di un beso en la comisura de los labios y me acosté a su lado- y nada de lo que hagas me hará cambiar de opinión
-¿En serio?- murmuró girándose hacia mí, me dio un beso en el hombro y se apoyó sobres sus codos para colocar su cara a centímetros de la mía, beso la comisura de mis labios y se alejó un poco- ¿seguro? – negué con la cabeza, Sarah anulaba toda mi concentración. Ella sonrió y me besó pero yo corté el beso antes de que pasara a mayores.
-Sarah no me voy a acostar contigo hoy- le dije serio cuando nos separamos
-Claro, igual que Eric- murmuró alejándose por completo de mí y dándome la espalda
-¿Qué?- pregunté.
-Olvídalo-dijo Sarah con la voz rota. Me apoyé en mi brazo izquierdo y delicadamente giré su cara para que me mirara. Tenía lágrimas en los ojos, incluso así se veía linda.
-¿Qué pasa linda?- ella se sentó en la cama y me miró.
-¿Sabes por qué terminé con Eric?- pregunté, la sola mención de su nombre me fastidiaba. Me senté frente a Sarah y negué con la cabeza.
-Encontré a Eric con una zorra en la cama- las lágrimas ya resbalaban por sus mejillas
-¿Qué?- ¿Ese imbécil fue capaz de hacer qué?
-Sí, siempre decía que teníamos que esperar, pero lo que pasaba era que ya tenía una zorra con la cuál divertirse- dijo limpiándose bruscamente las lágrimas.
Jamás había escuchado a Sarah hablar así, se notaba la rabia en su voz, la miré pero me esquivó la mirada. En ese momento comprendí todo; a Sarah la habían lastimado, por eso era que no quería nada serio, no era porque no me quisiera.  Sonreí ante ese pensamiento, cosa que pareció molestarle pues me fulminó con la mirada y se sentó en el borde de la cama dándome la espalda. Me levanté y me arrodillé delante te ella y tomé sus manos suavemente.
-Sarah- ella miró para otro lado por lo que solté sus manos y la tomé de la cara para que me mirara, ella intentó soltarse pero al final desistió y me miró- cariño, escúchame bien,  jamás- dije haciendo énfasis en esa palabra- jamás te voy a lastimar, nunca se me pasara por la cabeza hacerlo-
-Pero…- murmuró con lágrimas en las mejillas, las limpié delicadamente con el pulgar.
-Yo no soy  como Eric- la interrumpí. Ese imbécil me las pagaría, ¿cómo fue capaz de lastimarla?- que él no supiera valorar a la chica que tenía al lado no significa que yo tampoco lo haga. No necesito buscarme a nadie más, tú eres todo lo que necesito- le sonreí- eres lo mejor que me ha pasado, nunca había querido tanto a nadie
-¿Entonces me quieres?- preguntó sonriendo
-Más de lo que te imaginas- me acerqué a ella y le di un beso, separé una mano de su mejilla y la llevé a su cintura para acercarla más a mí, antes de separarme mordí su labio inferior suavemente.
-Auch- dijo sonriendo
-Lo siento- murmuré dándole un corto beso- Ven, vamos a dormir, es tarde.
Nos acostamos en la cama, la abracé y ella colocó su cabeza en mi pecho.
-¿Sabes?- dijo Sarah al cabo de un rato, su voz sonaba adormilada, agaché la vista para encontrarme con sus hermosos ojos miel-  Creo que quiero formalizar las cosas
-¿Cómo?-
-Sí, ya no quiero que sigamos siendo, bueno esto que somos- reí- realmente lo he pensado hace mucho pero como habíamos quedado en que no somos nada
-Sarah hace mucho dejamos de ser nada- la interrumpí
-Bueno si pero- calló un momento- el caso es que nunca supe que sentías en verdad por mí, ya que nunca hablamos de eso, ni yo nunca te dije, así que supongo que si no me has preguntado es por eso
-Sarah- la volví a interrumpir, ¿Qué tanto decía? Definitivamente había tomado mucho esta noche
-¿Quieres ser mi novio?-
-Si- me acerqué sonriendo y le di un beso- Menos mal que mañana no recordarás nada
-Claro que no-
-Cariño tomaste demasiado. Cuando estés sobria volveremos a tener una conversación similar a esta, pero bien-
-¿Qué quieres decir con bien?- frunció el ceño
-Mañana te digo, pero ahora descansa- ella frunció aún más el ceño, pero se acomodó nuevamente en mi pecho y al poco rato ya estaba dormida.
Tenía que pedirle a Sarah que fuera mi novia oficialmente, ya lo había pensado pero no sabía que pasaría, ahora ya lo sabía.

NARRA NICOLLE
La primera vez que desperté eran las 5:13 am, ¿por qué rayos me había despertado a esa hora? En Colombia serían las 7:13 am por lo que dejé mi teléfono nuevamente sobre la mesa de noche y volví a dormirme. La segunda vez que me desperté eran las 8:29 am, en Colombia eran las 10:29 am, aún temprano para un domingo.
Esta vez fue más difícil volverme a dormir, por lo que me quedé mirando al techo. Aburrida después de un tiempo, me levante, Zac aún seguía dormido y la casa estaba en completo silencio. Rebusqué lo más silenciosamente que pude en el armario hasta encontrar lo que iba a ponerme y me dirigí al baño. Me demoré un poco más de lo necesario debajo del agua, al terminar me envolví en una toalla y me cambié dentro.
Al salir me encontré con Zac dormido, le sonreí. Tomé mi teléfono y salí al balcón. Ya eran las 9:52 am en Colombia serían las 11:52 am, casi las 12 del día; una hora perfectamente normal. Después de meditarlo, me decidí y llamé a Sebastián. Menos mal mamá me había cambiado el plan para poder llamar a Colombia. Tres toques, cuatro toques, nada, cinco; “Hola habla Sebastián, en este momento no te puedo contestar, deja tu mensaje después del…”, colgué antes de que terminara. Esperé cinco minutos y lo volví a intentar.
-Nicolle- me giré y Zac estaba en la puerta del balcón sonriéndome. Inmediatamente colgué y me acerqué a él.
-Hola Zac, ¿dormiste bien?-
-Si- me miró- ¿Con quién hablabas?
-Nadie, estaba intentando llamar- me encogí de hombros quitándole importancia- ¿Quieres desayunar?
-Claro- el también se encogió de hombros
Bajamos al primer piso, nos dirigimos a la cocina y entre los dos preparamos el desayuno.
-¿Qué huele tan bien?- preguntó alguien entrando a la cocina, nos giramos en esa dirección y quede asombrada al ver a Paul sin camisa, la parte de sin camisa me tenía sin cuidado en ese momento, era la parte de Paul está en mi casa la que no entendía. Miré a Zac quién había dejado de mirarlo y ahora parecía molesto, sonreí; ¿creía que me había quedado callada por ver a Paul sin camisa? Regresé mí vista a Paul, tenía buen cuerpo, eso no lo podía negar pero seguía prefiriendo a Zac.
-Paul- empecé el me miro y noté que tenía resaca. Se sentó en la mesa que había en la cocina y tomó su cabeza entre las manos como si estuviera intentando mantenerla junta. Emitió un sonido pero no me miró- ¿Qué haces en mi casa?- ¿y sin camisa? Terminé en mi mente
-Ayer después de la fiesta decidimos quedarnos acá- contestó
-¿Decidimos?- el asintió- ¿Qué quieres decir con decidimos?
Antes de que contestara a  mi pregunta, más chicos sin camisa con la misma expresión que Paul entraron por la puerta; Jake, Thom, y Daniel. Zac los miró y bufó, yo me sonrojé, ¿es que todos los chicos en Los Ángeles dormían sin camisa para lucir su cuerpo increíble?
-¿Qué hacen todos acá? ¿Dónde durmieron? ¿Quién más se quedó?- pregunté completamente confundida
-¿Tienes algo para el dolor de cabeza?- murmuró Daniel ignorándome completamente y sentándose al igual que todos
-Eso sería increíble- confirmó Jake. Rebusqué en los cajones y le entregué una pastilla y un vaso con agua a cada uno.
-¿Ahora si van a responder?- pregunté sentándome nuevamente al lado de Zac quien no había pronunciado palabra alguna.
-¿Qué querías saber?- preguntó Paul después de vaciar su vaso de un trago
-¿Quién más se quedo?-
-Las chicas, creo que ellas durmieron en el cuarto de Hilary-
-¿Qué? ¿Quiénes?-
-¿Nicolle que estás desayunando? Tengo hambre- interrumpió Jake
Suspiré, si no los alimentaba no harían nada. Me levanté y busqué lo que necesitaba para preparar un desayuno para, ¿cuatro personas? ¿O más?
-Hola chicos- Justin entró a la cocina en compañía de Sarah que también tenía cara de querer seguir durmiendo- pero que cara tienen todos – Justin rió sonoramente y varios lo mandaron a callar. Detrás de él entro Derek que tenía mejor aspecto que el resto.
-¿Cómo es que están todos despiertos a las 10 de la mañana?- preguntó Zac hablando por fin
-Paul se levantó e hizo demasiado ruido- murmuró Thom, Jake y Daniel asintieron
-Y Justin también le dio por despertarse temprano hoy- bufó Derek
-Dios hay demasiada gente en esta casa-
-Yo también lo creo- dijo Cristian entrando a la cocina, ¿cuánta más gente había?
-Bueno ya, todos los que no estén en capacidad para ayudar a preparar el desayuno desaparezcan de la cocina- dije a todos
Al final sólo quedaron Zac, Paul, Justin y Sarah, a pesar de que probablemente Paul y Sarah eran los que más habían bebido. Los chicos se encargaron de todo entre bromas, por lo que aproveché y me senté al lado de Sarah.
-Hola- ella solo movió su mano en forma de saludo- No te ves muy bien que digamos
-Lo sé, anoche me pasé demasiado-
-Sí, lo noté cuando llegaste a casa-
-La verdad no recuerdo casi nada desde que Justin me sacó del bar- se quedó pensando- fuimos hasta mi casa pero no había nadie, luego vinimos y nos encontramos contigo y Zac en el sofá- me miró esperando que dijera algo
-No pasó nada, lo prometo- ella me sonrió
-Luego, no estoy segura, pero creo que me caí intentando cambiarme- murmuró
-¿Qué?- me reí
-El caso es que según Justin dije muchas cosas anoche pero no las recuerdo y él no me las quiere decir, ¿me ayudarías a averiguarlo?- juntó sus manos suplicando
-¿Cómo quieres que haga eso?- pregunté
-Pregúntale-
-¿Crees que me va a contar a mí?- reí
-Está bien, entonces dile a Zac que le pregunté- lo medité un instante
-De acuerdo, lo intentaré- le sonreí
Me acerqué a los chicos para preguntarles en qué podía ayudarles, pero solo me pidieron que les avisara a todos que ya estaba listo. Salí de la cocina y los encontré en la sala, tres personas más se habían unido al grupo; mi hermana, Roxanne y Kate, les dije que el desayuno estaba listo y todos inmediatamente se levantaron y se dirigieron al comedor. A pesar de que era grande, tuvimos que acercar más sillas para que todos pudiéramos sentarnos. Terminé sentada entre Paul y Zac, todos comían casi en silencio menos Zac y yo que ya habíamos desayunado.
-¿Me harías un favor?- pregunté susurrándole a Zac al oído, él me miró confundido- ¿Le preguntarías a Justin que pasó entre él y Sarah anoche?
-¿Para?-
-Sarah no lo recuerda y Justin no quiere decirle- me encogí de hombros
-Está bien- sonrió.
-¿Por qué bebieron tanto anoche?- pregunté al ver que nadie hablaba
-Todo fue por culpa de Paul- dijo Jake terminando de comer
-¿De Paul?- preguntó Zac
-Si terminó con Alex ayer- explicó Daniel
-¿En serio?- Zac parecía molesto- ¿Me perdí la ronda de tragos? Mierda, no lo puedo creer
-¿La qué?- pregunté
-Cuando uno de nosotros termina con alguien los demás invitan un trago a cada uno- me explicó Zac
-Adams me debes un trago- dijo Paul y muchos rieron y continuaron comiendo.
-¿Cómo que terminaste con Alex?- le pregunté a Paul
-Sí, no es la gran cosa- se encogió de hombros- Simplemente se comporta como una niña
Paul parecía no querer seguir hablando del tema, por lo que me callé y lo dejé desayunar. Cuando todos terminaron decidieron ver una película, me senté en el piso al lado de Zac, pero no habían pasado ni 15 minutos de película cuando me quedé dormida.

Zac me despertó suavemente, la película ya había acabado. Nadie se había ido y la mayoría seguía tumbado en el sofá o en el suelo, Sarah estaba recostada en Justin con cara de recién levantada, sonreí, también se había quedado dormida.
Derek entró con dos cajas de pizza grande y las puso en la mesa de centro, Hilary y Kate llegaron al rato con vasos y gaseosa, almorzamos entre risas, ya todos tenían mejor aspecto, aunque una que otra vez alguien dirigía sus manos a su cabeza y se masajeaba la sien.

Justin y Zac propusieron jugar videojuegos, no era un plan que me emocionara mucho pero aun así seguí a todos al cuarto de juegos de mis hermanos, si había entrado más de cinco veces era mucho. Me senté en el sofá que tenían allí y Zac se sentó a mi lado, inmediatamente me invadió la sensación de deja vu, en ese mismo sofá había sido la primera vez que había hablado con Zac, parecía que había sido hace tanto tiempo pero solo habían pasado tres meses.
A lo largo de la tarde uno a uno se fueron despidiendo, Zac fue el último en irse justo 20 minutos antes de que mamá, papá, Josh, Cristina, Emily e Isabella regresaran a casa. Nos contaron todo sobre su viaje y nos enseñaron fotos y lo regalos que habían comprado.
Cuando llegué a mi cuarto eran casi las 11: 30 pm; mierda, no había llamado a Sebastián. Suspiré, mañana sin falta hablaría con él. 

Hola! 
Otra entrada! La hubiera publicado antes, pero me di cuenta de que había escrito mal un pedazo, por lo que me tocó repetirlo. Gracias a todas las que comentaron la entrada anterior, que bueno que les haya gustado tanto!
No estoy segura de cuando vuelva a subir entrada, pero haré lo posible porque sea pronto (:
PD: Espero que les haya gustado el nuevo capitulo.
Las Quiero!
Saludos!

17 de julio de 2012

Capítulo 37: "Creo que ya tomé una decisión"


NARRA NICOLLE
Entramos a mi habitación y me senté en la cama, Zac lo dudó un momento y se sentó a mi lado.
-Lo siento por eso- dije cortando el silencio
-¿Por qué?- preguntó confundido
-Por lo de Justin- él sonrió- A veces es muy pesado
-Descuida, lo conozco hace demasiado tiempo, incluso más que tú- ahora fue mi turno de sonreír
-Es verdad, es muy fácil sentir que Justin y Derek realmente son mis hermanos y que he vivido con ellos toda la vida-
-¿Y Hilary?- hice una mueca y el rió- No tienes que decir nada
-No es eso, es sólo que- callé un momento- somos demasiado diferentes
-Lo sé- se acercó un poco a mí- y eso me encanta-
-Espero que no te moleste dormir en un colchón en el piso- dije levantándome rápidamente y dándole la espalda, Zac se había acercado demasiado. Escuché su risa, Dios, como amaba ese sonido.
-No, no me molesta- me abrazó por detrás y apoyo su mentón en mi hombro.
-¿Nicolle?- la puerta de la habitación se abrió y rápidamente nos separamos. Justin estaba en la puerta - ¿Le prestarías algo de ropa a Sarah?
-Claro- dije y busqué entre los cajones un pijama
-¿Qué tiene Sarah?- preguntó Zac mientras entregaba la ropa a Justin
-Tomó bastante esta noche- Justin se encogió de hombros
-Ahh- Zac no dijo más
-Justin, ¿le prestas ropa a Zac?-
-¿Qué yo qué?- preguntó Zac confundido
-¿Debería?- preguntó Justin cortante
-Vamos Justin, siempre lo haces- le sonreí
-Está bien, ya regreso- Justin salió de la habitación
-¿Qué pasó?-
-Nada, es sólo que le pedí a Justin que te prestara algo para que durmieras cómodo- sonreí
-¿No crees que podría haberlo hecho yo?- preguntó sentándose en la cama
-No- enarcó una ceja- en este instante Justin está estúpidamente molesto contigo, así que pensé que no lo harías
-Toma- Justin entró en la habitación y lanzó un pantalón a Zac, luego me dio un beso en la frente, me deseó buenas noches y salió.
Sin darle mucha importancia a la actitud de Justin decidimos organizar donde dormiría Zac, busqué uno de los colchones inflables que mamá había comprado hace mucho tiempo y regresé a la habitación. Entre risas inflamos el colchón; que parecía no querer llenarse de aire, acomodamos cobijas y una almohada.
-Voy a cambiarme- dije cuando terminamos de organizar todo, Zac solo sonrió como respuesta.
Me dirigí al baño, me cambié y lave la cara, me recogí el cabello y salí.
-¿Quieres hacer algo?- abrí los ojos al fijarme en Zac- Realmente ya se me quito el sueño- termine de decir casi en un susurro
Zac ya se había cambiado, solo estaba utilizando el pantalón que Justin le había prestado, sin camisa, acostado sobre el colchón sonriéndome. Mierda, era demasiado. Sentí mis mejillas sonrojarse y bajé la mirada.
-¿Qué dijiste? No escuche lo último- sonrió
-Ehh… ¿Qué?- pregunté
-Dijiste que si quería hacer algo- caminé hacia mi cama intentando verlo lo menos posible
-Ahh si eso- me tiré en mi cama y me arropé con las cobijas girándome para verlo- Es que realmente se me espantó el sueño
-¿Por verme?- rió y yo me sonrojé
-Ya quisieras- murmuré sin intentar sonar convincente
-Realmente si quiero- dijo sonando normal pero mirándome fijamente a los ojos. Nuevamente me sonrojé y bajé la mirada, al hacerlo reparé nuevamente en su tatuaje
-Jamás me contaste la historia de tu tatuaje- comenté mirándolo. Su cara cambio la sonrisa se borró y miró hacia otro lado – Si no quieres, no tienes por qué hacerlo
-Si quiero es solo que, no es algo de lo que este especialmente orgulloso- no dije nada esperando que encontrara las palabras para continuar. – Hace menos de un año, cuando tus hermanos se fueron a Colombia- se calló de nuevo- ¿Sabes que soy hijo único?- lo miré confundida, no entendía pero asentí, se acostó sobre su espalda y miró al techo- Siempre habíamos sido mi papá, mi mamá y yo. Pero- suspiró y cerró los ojos, una lágrima solitaria resbaló por su sien y se perdió en la almohada pero continúo hablando antes de darme tiempo a reaccionar- papá era militar, estaba en Afganistán- me di cuenta a donde llevaba esto.
-Zac, no es necesario… - murmuré
-Era miércoles en la noche, mamá y yo estábamos cenando, siempre lo hacemos juntos, todos los días.  –Me interrumpió- El teléfono sonó, yo no quise levantarme así que ella lo hizo; yo seguí comiendo, pero volteé a verla ya que no hablaba, sólo escuchaba. Su cara estaba seria, y pronto las lágrimas brotaron de sus ojos- Zac abrió los ojos pero continúo mirando al techo- me levanté preocupado y me dirigí a ella, y le pregunté qué pasaba- su voz se quebró, me enderecé pero no me acerqué a él– Es tu papá. Fue lo único que dijo antes de correr y encerrarse en su habitación, no pude moverme de donde estaba para ir tras ella, entendí perfectamente lo que esas palabras significaban. No podía creerlo, no quería creerlo. Papá casi nunca estaba en casa, ya estábamos acostumbrados; yo había asumido el cargo de cuidar de mamá hasta que el volviera, pero ahora no lo haría jamás. Jamás me he sentido tan solo- otras dos lágrimas brotaron de sus ojos- el funeral fue ese sábado.
No pude soportarlo más, me levanté de mi cama y me deslicé hasta el colchón, al sentir mi presencia Zac se sentó y me miró. Lo miré un momento y lo abracé, lo apreté lo más fuerte que pude contra mí, enterró su cara en mi cuello y lloró en silencio. Se separó de mí y posó su aguada mirada en mí, delicadamente limpié sus mejillas y le sonreí.
-Debí haberte conocido en ese momento- me dio un ligera sonrisa y se acomodó mejor a mi lado- Los días siguientes al funeral, todo cambió. Ni mamá ni yo nos hablábamos casi, faltaba demasiado a clase, pero nadie me decía nada, todos decían que entendían que necesitara tiempo para superarlo- hizo silencio y me miró- tus hermanos no estaban, así que nadie se preocupaba por mí. Me dedique a beber, podían ser las 10 am y yo ya estaba pasado de tragos. No sé qué hubiera pasado si Kate no me hubiera hecho reaccionar
-¿Kate?- pregunté
-Sí, ella y yo casi ni hablábamos. Un día me siguió hasta el bar en el que estaba y me dio todo un sermón. –Sonrió recordando- Yo no entendía quién era esta chica que estaba frente a mí gritando, sólo recuerdo la parte de ¿has visto a tu mamá? ¿Sabes lo destrozada que está? Deberías dejar de ahogarte en alcohol y darte cuenta de lo que pasa a tu alrededor, ella te necesita. Sin decir más se fue, yo seguía sin comprender lo que había pasado, pero pagué el trago que no había ni empezado y me fui a casa. Era la primera vez en días que llegaba temprano, mamá estaba viendo televisión, pero parecía que no viera nada realmente. La detallé, estaba más delgada, ojerosa y parecía haber envejecido en todo ese tiempo. Fue en ese instante en el que reaccioné, la abracé fuertemente y le prometí que todo iba a mejorar. – Me miró y acarició mi mejilla- Fue por eso que me hice el tatuaje, es como un recordatorio de que tengo que ser fuerte, ahora tengo que cuidar de mi mamá- sonrió- También invité a Kate a una cita, inmediatamente me dejó en claro que yo no le atraía, pero que podíamos intentar ser amigos, desde entonces somos mejores amigos.
-Zac-
-No es necesario que digas nada, me siento bien contándotelo- sonrió de verdad esta vez contagiándome su sonrisa. Lo abracé nuevamente, nos quedamos así un tiempo, se sentía tan bien, tan natural, tan… fácil, es como si mi lugar fuera entre los brazos de Zac.
-Te quiero Nicolle- me dijo cuándo nos separamos.
-Yo también te quiero Zac- le di un beso en la mejilla y me acosté en mi cama arropándome bien- ¿Zac?- lo llamé estirando mi mano en su dirección
-¿Si?- preguntó tomando mi mano
-Descansa- me acomodé sin soltar a Zac
-Igual tú-
Zac cerró los ojos, por la poca luz que entraba por el balcón podía verlo, rápidamente su respiración se regulo; ya estaba dormido, se veía tan lindo. Sonreí, verlo así me hizo meditar sobre mi situación actual; por un lado tenía a mi novio, al cual amaba; pero las cosas ya no eran lo mismo, además estaba a miles de kilómetros de aquí y no lo veía desde hace casi tres meses y por el otro estaba Zac, un chico guapo, tierno y divertido que se encontraba dormido a unos metros de mí. A simple vista parecía fácil la elección, pero quería mucho a Sebastián, suspiré, esta situación me frustraba.
-Creo que ya tomé una decisión- murmuré mirando a Zac- Dios por favor, que no tenga que arrepentirme de esto

Hola! 
Creo que esperaban este capítulo hace rato, pero la verdad, es que antes de irme de vacaciones me pasaron muchas cosas y pues, mientras estuve de viaje me aleje de todo, creo que todas hemos sentido la necesidad de hacer eso alguna vez. Pero bueno! ya estoy de vuelta con muchas noticias!
La única mala: Regrese a la escuela! voy a morir antes de que acabe el año, llevo dos días y ya tengo tareas atrasadas!
Una buena: Tengo muchísima inspiración.
Otra buena (o quizás no tanto): Este capítulo quedaba muy largo si agregaba la otra parte que faltaba, así que decidí dejarlo ahí. Lo bueno de eso es que el otro capítulo está casi terminado así que creo que podré volver a publicar esta semana.
Creo que tenía más cosas por decirles, pero no las recuerdo (: quizás no eran tan importantes.
Espero que les haya gustado el capítulo, gracias por leer y comentar! Eso me alegra el día.
Las quiero!