13 de noviembre de 2012

Capítulo 43: "No es porque yo no haya querido, es porque yo no estoy soltera"


-¿Nicolás?- me regalo una sonrisa. Sonreí y sin pensarlo corrí a sus brazos, escuche su risa en mi oído. Me alejé un poco para mirarlo bien-¿Cómo es posible que estés aquí?
-Pues subí a un avión que voló hasta aquí, tu mamá nos recogió en el aeropuerto y nos trajo aquí, salió hace 20 minutos-
-¿Nos?- pregunté confundida. Justo en ese instante la puerta del baño se abrió y de él salió esa chica rubia de ojos claros que tanto extrañaba, en su cara se mostraba la sorpresa que tenía de verme- ¡Caro! – grité y la abracé fuertemente. Me alejé, los ojos se me aguaron al igual que los de ella, no sabía cuanta falta me había hecho, las lágrimas comenzaron a resbalar por sus mejillas, sonreí, así era ella sentimental por cualquier cosa.
-¿Por qué estás aquí?- preguntó limpiándose las lágrimas y sonriendo
-¿Cómo que porqué estoy aquí?- pregunté confundida- ¡Esta es mi casa! Yo soy la que debería preguntar eso
-Estamos aquí porque no nos perderíamos por nada del mundo tu cumpleaños- Nicolás asintió a su lado- lo que yo quiero saber es porqué estás en casa tan temprano, según tu mamá no regresarías hasta las 3:30-
-Larga historia- hice una mueca que no pasó desapercibida
-¿Qué paso?- preguntó Nicolás
-Antes que empieces a contarnos, ¿salimos al sol? En Bogotá ha llovido bastantes estos días-
Sonreí con nostalgia ante el comentario de Carolina, siempre había preferido la lluvia al sol, pero aquí en Los Ángeles no había llovido ni una vez desde que llegué. Bajamos las escaleras en silencio, al salir al patio nos sentamos en el césped, ambos me miraron expectantes. Suspiré y baje la mirada, comencé a arrancar el césped mientras pensaba como empezar.
-Terminé con Sebastián- murmuré, los ojos se me aguaron, suspiré, no quería seguir llorando por él
-¡¿Por qué?!- preguntó Carolina
-¿No que era el amor de tu vida?- preguntó Nicolás sarcástico, jamás había aprobado mi relación con Sebastián
-Eso creía-
-No puedo creer que hayas terminado con Sebastián- murmuró Carolina después de un rato de silencio
-Realmente no lo sé- me encogí de hombros- yo le dije que necesitaba un tiempo sola, así que supongo que quedamos en que nos daríamos un tiempo, no que terminaríamos- suspire- me llamo tres veces después de que colgué pero no le he contestado- me acomodé el cabello con la mano- la verdad es que quiero alejarme completamente de él por un tiempo
-Tal vez es lo mejor-
-Lo sé, lo he pensado mucho, pero me duele que las cosas acaben y siento que si duele es porque no es lo correcto-
-No pienses así. Es lo correcto, no pueden seguir engañándose y pensando que todo está bien cuando no, y a ti te duele porque lo quieres- sonreí
-Además ambos están muy lejos y van a empezar a conocer gente nueva y- me sonrojé y bajé la mirada. Nicolás se calló al ver mi reacción
-Nicolle empieza a contar ahora- bromeó Carolina. No dije nada- ¿Te refieres a Zac? ¿El chico misterioso del que no me has querido contar nada?
-No es que no haya querido contarles, es que no hemos tenido tiempo- me defendí
-Bueno, ahora lo tenemos, empieza- Carolina se corrió un poco más hacia Nicolás y me miró sonriendo
-Zac es el mejor amigo de Justin, lo conocí a los pocos días de llegar-
-¿Y es lindo?- Nicolás rodeo los ojos ante la pregunta de Carolina
-Pues- volví a sonrojarme ¿lindo? Demasiado- si
-Te encanta- Nicolás rió- nunca te había visto reaccionar así, ni siquiera con Sebastián- sonreí
-¿Y qué ha pasado entre ustedes?- preguntó mi mejor amiga
-No gran cosa realmente-
-¡Mujer! ¡Detalles por favor!-
-Hemos salido varias veces, él me ha dicho que le gusto y yo le he dicho a él que me gusta pero no ha pasado nada entre nosotros-
-¿No se han besado?- negué con la cabeza- ¿Ambos se gustan, lo saben y no hacen nada?
-No es porque no haya querido, es porque yo no estoy soltera- dije sin pensar, me arrepentí inmediatamente, Nicolás y Carolina sonrieron
-¿Así que has querido?-
-No estabas soltera, ahora si lo estás- dijo Carolina al mismo tiempo que Nicolás
-Ya les dije, no terminamos, nos dimos un tiempo-
-¡Un tiempo que no quieres!- me quedé callada ante el comentario de mi amiga- ¿O sí? ¿Acaso quieres volver con él? ¡No! No entiendo, ¿por qué te complicas tanto la vida? No volverás a ver a Sebastián, ya no sientes lo mismo por él que lo que sentías meses atrás, y tienes a un chico al que le gustas y que te gusta pero no haces nada. ¿Por qué no has terminado con Sebastián meses atrás?
-No lo sé, tal vez tengas razón-
-Tengo razón, ¿Dónde quedó la chica que decía que prefería ser feliz soltera que infeliz con alguien más?-
-¿Esa no fue Marilyn Monroe?- Carolina golpeó a Nicolás por su comentario, pero él la abrazó y no la soltó.
-Es que todo es muy complejo- murmuré molesta, ¿por qué nadie me entendía?
-No, todo no es muy complejo, tú te estás enredando solita. ¿Quieres seguir con Sebastián?- preguntó
-No lo creo- dije después de pensar un rato, mi relación parecía una historia dramática ahora, no quería tener que soportar eso más.
-¿Te gusta Zac?- me sonrojé- Ya no hay nada más que saber, debes terminar con Sebastián, y dejar que las cosas con tu chico misterioso sigan sin impedimentos- reí al escuchar como llamaba a Zac- ¿Ves que no es complejo? Es que necesitas tenerme a mí para solucionar tus dilemas existenciales
Reí ante su comentario, Carolina estaba en lo correcto, tal vez yo misma me estaba enredando, quería a Sebastián pero ya no era lo mismo, no importa por cuanto tiempo lo intente, no va a funcionar, quizás solo es miedo a arrepentirme después pero lo intenté ¿no?
-¿Zac viene a tu fiesta?- preguntó Carolina interrumpiendo mis pensamientos
-Sí, ¿por qué?-
-¡Tienes que besarlo en esa fiesta!- gritó riendo
-No creo que pase, ¡ni siquiera sé si estoy soltera!-
-Según tú estás soltera, que Sebastián no quiera comprenderlo es diferente- aportó Nicolás mientras acariciaba el brazo de Carolina, ese gesto no me pasó desapercibido pero no dije nada
-Eso es cierto, el sábado va a pasar algo, tengo un presentimiento- puse los ojos en blanco, cuando se le metía una idea en la cabeza era imposible sacársela- Tienes que estar perfecta
-¿Tienes vestido?-  pregunté desviando el tema, normalmente no funcionaba pero esta vez sí.
-¡No! Quiero comprar uno aquí, ¡tenemos que ir mañana!- reí ante su emoción
-Van a empezar a hablar de ropa, iré por algo de comer- Nicolás soltó a Carolina se levantó y entró a la casa
-Dime ya que pasa entre ustedes- le dije apenas perdimos de vista a Nicolás
-¿Entre nosotros?- preguntó nerviosa – Nada, ¿por qué?
-¿Por fin le dijiste que te gustaba desde hace mil años?- pregunté
-Nicolle, mejor subamos a tu cuarto y me muestras alguna foto de Zac-
-No señora, no intentes cambiar de tema, yo te conté todo, es tu turno- dije cruzándome de brazos, soltó un suspiro
-Nicolás y yo estamos saliendo- parpadeé varias veces y abrí los ojos como platos
-¡¿Qué?!- grité y la abracé fuertemente- ¡Me alegro mucho por ustedes! ¿Por qué no me habían dicho?
-Sólo llevamos un par de semanas, nadie lo sabe aún- sonreí
-¿Por qué no le han dicho a nadie?- pregunté
-Es solo que nos estamos arriesgando mucho, si las cosas no funcionan perderemos nuestra amistad también- asentí entendiéndola
-Lo sé, pero no debes reprimirte en nada. Si al final las cosas  no funcionan es mejor que hayas pasado buenos momentos con él que no hayas disfrutado por miedo-
-Tienes razón- sonrió y la volví a abrazar.
-¿Ya debes saber que él se muere por ti desde hace mucho tiempo también verdad?-
-Eso dice- sonrió
-¿De qué hablan?- preguntó Nicolás al llegar
-De tu relación con Carolina- dije como si fuera algo normal, abrió los ojos como platos y miró nervioso a su novia quien solo sonreía- Son muy obvios
-Claro que no-
-¡Claro que sí! No pueden dejar de mirarse- reí y ambos se sonrojaron- Bueno, es su turno de hablar, cuéntenme como pasó todo
Pasé la siguiente hora llenándolos de preguntas acerca de cómo había pasado todo. Realmente estaba feliz por ellos, les deseaba lo mejor y ojalá las cosas les funcionaran, a Carolina le gustaba desde el momento en que lo vio. Fue el primer día de escuela, lo vio caminar por los pasillos e inmediatamente decidió que le gustaba, justo estaba en nuestra clase, así que sin pensarlo mucho le dije que si quería podía estar con nosotras. El aceptó y Carolina casi me mata después de eso, nos unimos mucho en poco tiempo y cada oportunidad que se me presentaba los dejaba solos.
Los dos años siguientes, Carolina tuvo que soportar todas las novias que tuvo Nicolás, fueron muchas, pero con ninguna termino mal ni jamás le fue infiel a ninguna, simplemente las cosas nunca funcionaban. Sólo hasta que pasaron esos dos años, se dio cuenta de que no podía seguir así, justo en ese momento aparecieron mis hermanos, Derek y Carolina se unieron bastante en muy poco tiempo, incluso llegué a pensar que entre ellos pasaba algo más pero siempre que le preguntaba a alguno de los dos lo negaban argumentando que solo eran buenos amigos.
Nicolás siempre me preguntaba si entre ellos pasaba algo, y yo siempre respondía que no sabía, me parecía algo egoísta por parte de él, justo ahora que Carolina parecía tener a alguien en su vida el aparecía. Con el tiempo me confesó que en realidad le gustaba desde que la conoció pero no creía que fuera a ponerle atención nunca, el típico drama de que se quieren pero no se lo dicen. Cuando me vine a Los Ángeles le hice prometer que intentaría que las cosas con Carolina funcionaran, se demoró pero al final lo logró.
Justo en ese momento escuchamos el sonido de la puerta, ahora sí tendría que dar muchas explicaciones.
-¿Carolina? ¿Nicolás?- llamó mamá desde la cocina
Perezosamente nos levantamos y entramos a la casa
-Hola Alejandra- saludó Carolina entrando en la cocina seguida de Nicolás y por último entre yo. Allí estaban mamá, papá, Cristina, Isabella y Emily.
-Hola todos- saludé sentándome en una silla. Mamá se dio la vuelta rápidamente y me observo confundida.
-Hola cariño, ¿qué haces aquí?- hice una mueca y me preparé para contestar
-Es que me estaba doliendo la cabeza y como no tenía nada importante el resto del día preferí venir a descansar- sonreí, mamá me miró como si no creyera nada de lo que decía, miró a papá quien se encogió de hombros y suspiró.
-¿Ya almorzaron?- preguntó dándonos la espalda. Sonreí ampliamente, lo iba a dejar pasar
-No, y nos estamos muriendo de hambre. Nicolle no nos ha ofrecido nada- dijo Nicolás, Carolina y yo lo golpeamos al tiempo- ¡Auch!
Mamá y Cristina se encargaron de preparar el almuerzo y de vez en cuando yo ayudaba, nos sentamos a comer y no dejamos de reír en ningún momento. Al terminar recogí los platos con ayuda de mis amigos y los lavamos, cuando todo hubo quedado listo subimos a mi habitación y nos sentamos en la cama.
-Deberíamos salir más tarde- propuso Carolina
-Si, a comer- reí ante el comentario de Nicolás, ¿por qué siempre pensaba en comida?

Al final decidimos que daríamos primero una vuelta y luego comeríamos, Nicolás entró a ducharse pues tanto él como Carolina se sentían terriblemente sucios después de ocho horas de vuelo. Cuando Nicolás salió fue el turno de Carolina.
-¡Por fin! Tardaste una eternidad- bromeó Nicolás cuando su novia por fin salió del baño
-¡Mentiroso! Si no tarde nada-
-Eso crees tú-
-Nicolle, ¿qué fue lo que pasó? Sarah sólo me dijo que te habías ido- dijo Derek irrumpiendo en mi habitación. Se quedó callado viendo a las personas que me acompañaban. Carolina sonrió y se acercó a abrazar a mi hermano, él le correspondió a la sonrisa y la abrazó fuertemente- Me has hecho falta linda, ¿cómo  es que estás aquí?
Nicolás saludó a Derek pero no dijo nada más, su relación no era la mejor con mi hermano pero tampoco lo detestaba ni sentía demasiados celos cuando este se acercaba a Carolina.
-¡Nicolle! Habla con Sarah está desesperada por saber de ti- Justin irrumpió en mi cuarto, y al fijarse en la escena que había hizo una cara de no entender nada.
Reí, Carolina lo saludó al igual que. Ambos le explicaron que hacían aquí, y luego fue mi turno de contar porqué me había ido temprano de la escuela.
-No me sentía de humor para estar en clases- fue lo único que dije
-¿Y Sebastián?- se atrevió a preguntar Derek, hice una mueca y miré hacia otro lado. El silencio que se formó después solo fue interrumpido por Justin despidiéndose y llevándose a Derek con él.
-¿Están listos?- pregunté como si nada hubiera pasado, ambos asintieron.
Me levanté de la cama, tomé un saco, me arreglé un poco y salimos de la habitación. Le pedí permiso a mamá quien aprobó la idea de que saliéramos y no nos quedáramos encerrados, me dio dinero que guarde en el bolsillo de mi pantalón y bajé al primer piso donde me esperaban mis amigos.
Caminamos hasta unas tiendas cercanas y entramos, por más de que a Nicolás no le gustaba el plan de ir de compras se divirtió bastante.
-Tengo hambre- comentó Nicolás
-Tu siempre tienes hambre- rió Carolina tomándolo de la mano
-Sí, pero hace bastante no como- miré el reloj, ya eran las 6:30 pm.
-Yo también ya tengo hambre, ¿se les antoja pizza? Conozco una buena pizzería por aquí cerca- comenté colocándome el saco
-Me parece una excelente idea-

A los cinco minutos llegamos a nuestro destino, entramos y nos sentamos en una mesa alejada de la puerta, Nicolás junto a su novia y yo frente a ellos. Ordenamos y en poco tiempo nos trajeron nuestra orden, comimos entre risas y recordando todo lo que habíamos pasado cuando yo aún estaba en Colombia. Pagamos y salimos del local.
-Es hora de volver- murmuré
-¿Mi bolsa?- pregunto Carolina mirando a todos lados
-Debiste dejarla en la mesa-
-Ya voy por ella- dijo Nicolás
-No deja, ya voy yo. De paso me compro algo de tomar- Carolina sonrió y entró nuevamente al local. Una brisa helado pasó haciéndome tiritar, me abracé el cuerpo con los brazos.
-¿Frío?- preguntó Nicolás riendo
-¡No te burles! Sabes que siempre he tenido problemas con la temperatura, mira- me acerqué un poco a él- incluso aquí sigo teniendo los dedos mortalmente fríos- coloqué las yemas de mis dedos en las mejillas de Nicolás
-Demonios Nicolle, estás incluso más fría- reí
-Hola Nicolle- saludaron a mi lado, mire hacia el lugar donde provenía la voz y rápidamente me alejé de mi amigo.
¿Por qué de todas las personas que pude haberme encontrado tuvo que ser precisamente él?

Hola! ¿A quien creen que se encontró? Bueno me disculpo por mi retraso, mi vida en este momento esta de cabeza, estoy haciendo lo mejor que puedo para que todo esté bien, pero siento que cada vez que intento arreglar algo termino dentro de un drama nuevo. 
El capítulo no es tan interesante, ¿cuántas acertaron con quien era el que estaba en la habitación? 
Prometo que el siguiente será mucho mejor, y quiero comunicarles una INCREÍBLE noticia: ¡SOY LIBRE MAÑANA! Si, por fin, mañana 14 de Noviembre, después de un año caótico; ¡soy libre! Mañana salgo a vacaciones, no más escuela, no más trabajos, no más nada! (bueno por lo menos hasta el 1 de Febrero del otro año) Es bastante tiempo! Podré escribir más y publicar más (:
Gracias a todas por leer y comentar, por ustedes es que hago hasta lo imposible por sacar tiempo y escribir así sea una palabra. 
Las quiero a todas!
Saludos!

1 comentario:

  1. hola soy ignacia, poco a poco comienzo a volver a mi blog, te invito a que te pases a darle una vuelta, escribo independientemente, espero que te agrade lo que veas, se agradece de todo corazon que leas este mensaje y visites
    http://honestamente-yo.blogspot.com
    -ignacia♥

    ResponderEliminar