30 de marzo de 2013

Capítulo 49: "Púdrete Sebastián"


NARRA NICOLLE
Ayer por la tarde había estado atrapada en el aeropuerto despidiendo a papá, sintiendo sobre mí la mirada preocupada de Justin y Derek que no habían tenido la ocasión de hablar conmigo, cuando por fin llegamos a casa era tarde y logré escabullirme hacia mi habitación. Lloré nuevamente hasta quedar dormida, así que una vez más, esta mañana el maquillaje había sido mi mejor amigo.
La empresa de Josh le había pedido que estuviera el lunes en Phoenix para presentar el proyecto en el que estaban trabajando él y mamá, pero algo había salido mal y mamá tenía que viajar también, su vuelo salía al medio día así que el desayuno había sido caótico, mamá no dejaba de buscar cosas que necesitaba llevar y de repetir cuanto odiaba las cosas imprevistas. Por suerte para mí, había tanto movimiento en casa, -mamá había decidido que Emily se iba con ella pues no confiaba en que se quedara con nosotros tres hasta el domingo sin que le pasara algo- que apenas notó mi humor. Por otro lado, había pensado que mis hermanos habían decidido no decir nada hasta que yo quisiera hablar, pero camino a la escuela por fin Derek había roto el silencio para preguntarme algo, y yo sólo le había dicho que no quería hablar sobre ello.
Aún no había hablado con Sebastián, no me sentía preparada para escucharlo pero me había prometido a mí misma que lo haría esta tarde, no podía seguir postergándolo. Sólo tenía que soportar un día de clases y nada más, pero cada vez parecía más difícil, estaba desesperada por irme a casa, las miradas de lástima y los susurros indisimulados de todos los que sabían lo que había pasado ayer con Roxanne me habían tenido todo el día al borde de las lágrimas.
Pude evitar la mayor parte de los comentarios sacrificando mi merienda y evitando por completo la cafetería en el primer recreo al igual que a todos mis amigos, en todas las clases había llegado temprano, me había sentado en las últimas sillas esperando ser ignorada completamente y salía apenas tocaba la campana. Pero ahora estaba muerta de hambre y tenía que ir a la cafetería a almorzar, podía comprar algo y salir nuevamente, pero dudaba ser capaz de hacerlo sin que alguien se fijara en mí. Sabía que Zac estaba allí, lo que lo complicaba todo, me había llamado ayer en la tarde pero no había atendido, y estaba segura que apenas me viera me abordaría con preguntas.
Vamos Nicolle, no seas cobarde. Me repetí mentalmente mientras caminaba hacia la cafetería, suspiré cuando divise las puertas y aproveche para entrar mezclada con un gran grupo de gente. Por fortuna, varios de ellos fueron hacia la fila para comprar así que pude continuar mezclada con ellos, mientras esperaba, mi vista no abandonó el suelo. La línea avanzó rápidamente así que no tuve que demorarme mucho tiempo, compré y me dirigí a la salida, pero alguien me tomó la mano deteniéndome y me dio la vuelta.
-Hey- me encontré con los ojos grises llenos de preocupación de Zac, suspiré
-Hola- susurré
-¿Cómo estás?- preguntó
-Estoy bien- contesté dedicándole una sonrisa
-No me mientas- murmuró mirándome directo a los ojos, esperando encontrar la respuesta correcta. Intenté mantener la sonrisa, pero esta se cayó fácilmente. Mis ojos se aguaron.
-Ahora no Zac- continuó mirándome con preocupación
-Nicolle- pude ver como se debatía entre preguntarme algo y dejarlo pasar
-Por favor- le pedí en un susurró.
Le apreté la mano que aun sostenía la mía y me solté para salir rápidamente de la cafetería. Pasé mis dedos con cuidado por debajo de mis ojos limpiando mis lágrimas e intentando no correr el maquillaje mientras me dirigía hacia la parte trasera del gimnasio, mi nueva parte favorita del instituto para escapar de todos.
Me senté en el piso, cerré los ojos y apoyé mi cabeza en la pared que tenía detrás, respiré profundamente. Mi teléfono sonó interrumpiendo la paz que sentía en ese momento, abrí los ojos lentamente y contesté.
-¿Diga?-
-Nicolle- me senté derecha inmediatamente
-¿Carolina? ¿Qué pasa?- pregunté preocupada. Su voz sonaba tensa
-Tengo que decirte algo-
-¿Qué pasa?- repetí, estaba empezando a odiar que la gente quisiera contarme cosas. Escuché a mi amiga permanecer en silencio un momento y luego soltar un gran suspiro
-Lo que pasa es que- se calló nuevamente, iba a gritarle si no decía algo ya. Cuando decidí decir algo por fin hablo- Roxanne no fue la única
-¿Cómo que Roxanne no fue la única?- pregunté
-Roxanne no es la única chica con la que Sebastián ha estado mientras ustedes estaban juntos-
Ahora fue mi turno de permanecer callada, los ojos se me aguaron y las lágrimas empezaron a resbalar libremente por mis mejillas ¿por qué me hizo esto?
-También estuvo con Laura- escuché a mi amiga decir- Lo siento
-Carolina te llamó después- colgué sin esperar respuesta
Me quite las lágrimas bruscamente, me sentía, devastada. Todo parecía una mentira ahora, absolutamente todo, cada una de las palabras que Sebastián me había dicho, cada uno de los momentos. ¿Por qué? Busqué su número y lo marqué.
-Nicolle- parecía aliviado de escucharme
-¿Cómo pudiste?- le pregunté
-Nicolle, yo… - se calló un momento- lo siento
-¿Qué lo sientes?- no podía creer lo que estaba escuchando-Me engañaste Sebastián
-Perdóname por favor- su voz se escuchaba rota- Cometí un error
-¡¿COMETISTE EL MISMO ERROR DOS VECES?!- exploté- ¿O FUERON MÁS?
-Eso no es justo-
-No, lo que no es justo es que yo estuviera tres meses intentando encontrar la manera de que las cosas funcionaran y tú estabas allá revolcándote con todas- las lágrimas no dejaban de resbalar por mis mejillas
-Eso no es fue así- insistió él
-¿No? ¿Entonces cómo? ¡Ilumíname por favor!-
-Fue un error, yo no quise-
-Sebastián, estuviste aquí sólo un día, y dormiste con Roxanne- respiré hondo para que el llanto me dejara hablar
-¡ESTABA MOLESTO! ¡Vi la manera en que mirabas a ese tal Zac cuando se besó con Kate! ¿Crees que no me di cuenta que entre ustedes pasaba algo?- estalló
-¡ENTRE ZAC Y YO NO HAY NADA! Yo estaba contigo ¿recuerdas? Cuando dos personas están juntas no cabe nadie más-
-Eso no era lo que parecía, ¡me enfade y no estaba pensando claramente!-
-¿Cada vez que te enfadas vas a buscarte a alguien?- murmuré- ¡¿CUÁL FUE EL PUNTO?! ¡¿LASTIMARME?! Felicitaciones, Lo lograste
-Amor no- escuché un suspiro- Nunca quise lastimarte
-¿Entonces por qué lo hiciste? Dímelo, por favor- toda la ira se había desaparecido, cerré los ojos - ¿Cuál era la idea de venir hasta aquí? Si ya no querías continuar hubieras terminado conmigo, eso hubiera sido mejor a que me engañaras
-Amor lo siento- su voz sonaba rota, estaba llorando. Un sollozo escapó de mis labios al escucharlo- Perdóname, yo te amo
-No me digas más mentiras-le supliqué
-Perdóname por favor, yo te amo.
-Debiste pensar en eso antes de estar con todas las chicas con las que te acostaste- limpié mis lágrimas intentando que mi voz sonara fuerte- ¿Sabes qué? Púdrete Sebastián
Colgué antes de darle tiempo de replicar, no entendía ¿cómo fue capaz de hacerme esto? ¿Cuál era la idea? Jurarme que me amaba, que me necesitaba, venir hasta aquí para arreglar todo, ¿para qué? Si en realidad no le importaba. Recogí mis piernas y las envolví con mis brazos para luego enterrar mi cara en ellas y romper en llanto. Todos los recuerdos que tenía con él llegaron rápidamente, mortificándome, haciéndome sentir aún peor, en verdad amaba a Sebastián, fue mi primer amor. Por más que hubiera estado confundida estos meses, lo quería y ahora que me había lastimado, dolía, ya entendía lo que querían decir con corazón roto, la presión en el pecho de la que tanto hablaban en verdad estaba, llevé la mano allí y seguí llorando, ¿dónde quedaron todos esos te amo? ¿Alguna vez lo sintió de verdad? Me quité las lágrimas bruscamente, pero éstas seguían resbalándose sin control por mis mejillas.
La campana sonó pero ni siquiera intenté moverme, estaba segura que no podía ir a clase ni aunque parara de llorar, cosa que parecía que no iba a pasar. Llevaba toda la semana llorando, me sorprendía que pudiera seguir haciéndolo todavía. Después de un rato comencé a escuchar ruido, mierda, deben ser los chicos que tienen clase en el gimnasio. Me debatí entre quedarme donde estaba e irme, ¿qué tan probable era que alguien fuera a la parte trasera del gimnasio? Finalmente decidí irme, no podía seguir allí, con mi suerte, alguien podía pasar y verme. Guarde la comida y mi teléfono dentro del bolso y me levanté, hice un nuevo intento de limpiar mis mejillas y esta vez, pareció funcionar mejor. Puede que me hubiera quedado seca después de todo.
-Auch- murmuré cuando me estrellé contra alguien, por fortuna logré estabilizarme antes de caer al piso
-Lo siento Nicolle, no te ví- levanté la vista sin pensarlo, no era una voz familiar por lo que me extraño que supiera mi nombre. Un chico de cabello y ojos oscuros estaba delante de mí, se me hacía familiar, pero no lograba recordar donde lo había visto. Su rostro cambió de risueño a preocupado en un segundo cuando me miró a la cara- ¿Estás bien?
-Sí, yo sólo – negué con la cabeza y regresé mi vista al piso- Tengo que irme, voy tarde
Me alejé de allí antes de que pudiera preguntar algo más. Entré al edificio, los pasillo estaban vacíos, lo que me hizo sentir aliviada, ya había sido bastante malo tropezar con el chico desconocido que me conocía, no quería encontrarme con alguien conocido. Entre al baño más cercano y me lavé la cara para quitarme el maquillaje que quedaba. Me observé al espejo, mi nariz estaba roja, mis ojos estaban hinchados y aguados, dediqué una última mirada a mi reflejo y salí del baño. Caminé hacia la salida, no podía soportar un segundo más dentro del instituto.
NARRA ZAC
-Justin- contesté
-¿Dónde estás?- su voz sonaba tensa
-Saliendo de castigo ¿por qué?-
Todavía no podía creer que la señora de la cafetería le hubiera contado al director que me había peleado con David. Aparte se lo merecía, era un imbécil. Me decía a mí que debía dejar de seguir a Nicolle, ¿es que no se había visto? Era él el que no podía estar ni un instante alejado de Roxanne
-Mierda- murmuró
-¿Qué pasa?- pregunté mientras la señora April firmaba el comprobante de que había cumplido con mi castigo
-No está con él- escuché a Justin decirle a alguien
-¿Quién no está conmigo?-
-Nicolle- me quedé congelado- no sabemos dónde está, no contesta su teléfono. No aparece
-¡¿Cómo que Nicolle no aparece!?- murmuré demasiado alto para el lugar donde me encontraba
-Salió antes de clase, pensamos que podía estar en la casa pero no ha llegado-
-Mierda, mierda- me pellizqué el puente de la nariz- ¿Sarah no sabe nada?
-No, ni ella ni Ashley o Rachel-
-Intentaré buscarla, si se algo les aviso-
-Gracias-
Colgué, ¿dónde podía empezar a buscar a Nicolle?
-Adams- escuché que me llamaban, me di la vuelta para encontrarme con Collin y Lily que también habían estados castigado. Los habían castigado por indecencia pública detrás del gimnasio, no pudieron encontrar otro lugar
-¿Qué pasa?-
-Te escuché decir que Nicolle no aparecía- me dijo Lily
-No tengo tiempo realmente-
-Vi a Nicolle después de recreo, estaba llorando- Collin se encogió de hombros
-Emily y Melany están en Westwood, me dijeron que la vieron entrando al Express Mart hace unos quince minutos cuando ellas estaban saliendo- Lily movió su mano derecha enseñándome su teléfono
-¿Estás segura?- pregunté
-Completamente-
Le agradecí, quien iba a pensar que el hecho de que Melany fuera la persona más chismosa de todo el instituto fuera a servir de algo alguna vez. Apenas salí del edificio me percaté de que estaba lloviendo, maldecí y corrí hacia mi carro. Lo encendí y rápidamente salí del instituto, lo más probable era que Nicolle no siguiera en el Express Mart, pero Westwood era un comienzo. ¿Qué carajos hacía allá?

Creo que muchas esperaban este capítulo. Fue un reto escribirlo realmente, cada vez que intentaba escribir la llamada con Sebastián mi mente se bloqueaba, se negaba a sacar ideas, pero aquí está finalmente y espero que les haya gustado. 
Publicaré nuevamente pronto, el martes ya regreso a estudiar pero aprovechare estos dos días que me quedan para adelantar un poco. Si el cosmos no se pone en mi contra esperemos que antes del próximo domingo haya nueva entrada.
Gracias por leer, me gustaría que me comentaran más! Quiero saber que piensan!
Las quiero!

19 de marzo de 2013

Capítulo 48: "No intentes negarlo"


Una vez afuera, me dirigí detrás del gimnasio, me apoyé en la pared y me dejé caer al piso hasta quedar sentada, coloque mi cara entre mis manos y comencé a llorar. Estaba harta de todo, de tanto drama, de tantas mentiras, de tener que elegir, de tener la cabeza echa un caos, de estar sufriendo por un imbécil que se revolcaba con otra, quería irme muy lejos; quería que todo comenzará de nuevo, nunca haber venido a Los Ángeles.
¿Cómo fue capaz Sebastián de hacer eso? Una parte de mí esperaba que Roxanne lo desmintiera todo, pero ella no hizo más que confirmármelo, otro sollozo se me escapo de los labios.  Mi celular vibró, lo saqué de mi bolsillo y vi un mensaje:

Sé que quieres estar sola, pero por favor, dime dónde estás
Zac

Borré el mensaje, y me quedé mirando el teléfono. Tenía que llamarlo, tenía que terminar con todo esto de una vez, pero no podía, no todavía. Una cosa era escuchar de Roxanne lo que había pasado, otra era escucharla de él. No me sentía capaz de eso, cuando la tristeza y desilusión se pasaran podría llamarlo, me negaba a llorar delante de él. Necesitaba hablar con alguien por lo que me decidí a llamar a Carolina.
-Hola- saludaron Nicolás y Carolina al mismo tiempo, sin poder evitarlo, un sollozo se escapó de mis labios-¿Qué tienes?
-Sebastián- murmuré
-¿Qué hizo ese infeliz?- preguntó molesto Nicolás
-El... – me callé intentando calmarme, lo intenté nuevamente: - El…
-Primero cálmate- me aconsejo Carolina. Tomé aire repetidas veces, después de un rato, logré dejar de llorar- Ahora sí, ¿Qué paso?
Les conté todo lo que había pasado, desde lo que me había dicho Kate hasta mi estúpida pelea con Roxanne. Mi relato era interrumpido por mis sollozos, pero siempre intentaba calmarme y continuaba.
-No puedo creer que ese imbécil fuera capaz de eso- dijo Carolina cuando terminé mi relato
-Yo tampoco- murmuró Nicolás
-Imagínense como estoy yo-
-Es que, si me lo encuentro lo acabo- el enfado en la voz de Carolina era notorio
En ese instante, el timbre sonó, anunciando que tenía que entrar a clase. Suspiré, no quería, no tenía ni un poco de ganas de ir, pero si no iba, significaba que estaba en algún rincón llorando. Tenía que hacerlo. Pasé bruscamente mis manos por mis mejillas quitándome las lágrimas
-Los llamo esta tarde, tengo que regresar a clase- me despedí mientras me levantaba del piso
-Te queremos- me dijeron a la vez
-Yo igual-
Colgué y guardé mi teléfono en mi bolsillo, cuando entre a los pasillos mantuve mi mirada en el piso, no quería encontrarme con nadie. Por fin llegué al baño, entre y por fortuna no había nadie más. Me miré al espejo, estaba desastrosa, todo el maquillaje que me había puesto en la mañana estaba esparcido por mi cara, mis ojos y mi nariz estaban rojas de tanto llorar.
Apresurándome pues ya iba tarde, me lavé la cara, me arreglé un poco el pelo y volví a maquillarme ocultando a la perfección los rastros de lágrimas que aún tenía en el rostro, no quería que nadie supiera que había estado llorando, no quería darle esa satisfacción a Roxanne.
Suspiré y abrí la puerta del baño, caminé hacia mi clase, varias miradas se posaban en mí, claro, había montado una escena en la mitad de la cafetería. Quería dar media vuelta y salir corriendo pero no podía, tenía que ser fuerte, unas horas más y podría salir de aquí.
-Nicolle, ¿estás bien?- preguntó esa voz tan familiar, levanté la mirada del suelo, y me encontré a Zac a poca distancia. Se terminó de acercar a mí y me abrazó.  Le correspondí el abrazo, era lo que más necesitaba en ese momento, sentir que no todo era un caos, ¿ya no estaba molesto conmigo?
-Si, ¿por qué no iba a estarlo? – pregunté con un nudo en la garganta. Sabía que si le contaba algo, volvería a llorar y era lo que menos quería hacer en ese momento.
-Pues, por lo que pasó en el comedor – lo miré, no quería hablar de ello, y él lo entendió- bueno, sabes que cuando quieras hablar estaré ahí, ¿de acuerdo?
-Gracias Zac- lo abracé fuertemente y recordé que tenía que ir a clase – Adiós Zac, voy a tarde para clase
-¿Vas a ir a clase? – asentí – bueno, está bien
Caminé más rápido, tenía geografía, Paul y Thom ya estaban sentados, ambos me miraron preocupados. Les dediqué una sonrisa tímida y me senté en una de las sillas del fondo, no quería sentir miradas sobre mí. Saqué mi libreta para tomar apuntes, y rogué para que las horas pasaran rápidamente.
NARRA ZAC
¿Cómo fue capaz ese cabrón de hacerle eso a Nicolle? Solo estuvo un día aquí y ya se fue con otra. No pude evitar la furia que sentí al entender el porqué de todo, quería golpear a Sebastián con mis propias manos, menos mal no estaba aquí, si no, no hubiera respondido.
-No te hagas la inocente, todos sabemos que también estás con Zac– regresé a la discusión que estaba teniendo lugar frente a mí- Si tú puedes estar con otro, ¿por qué no puede él estar conmigo? No te preocupes, él lo disfrutó bastante
-Eres una zorra – escupió Nicolle con todo el odio que logró acumular
-¿Cómo te atreves a decirme así? – Roxanne se acercó peligrosamente, ¿alguien debería detenerlas? Miré a mí alrededor, todos estaban observando estupefactos al igual que yo.
-Yo digo lo que veo linda- Nicolle intentó imitar a Roxanne lo que la hizo rabiar, reí, jamás nadie se le había enfrentado y tenía que admitir, era algo divertido de ver.
-Cállate estúpida, que tú eres igual que yo. Tú andas con dos a la vez y ahora vienes aquí a jugar a la inocente ¿no te gustó que me metiera con uno de tus juguetes?- la mire, definitivamente Roxanne era zorra.
La mano de Nicolle se estrelló contra la mejilla de Roxanne, quien la miró iracunda, sólo tuve tiempo de abrir los ojos antes de que ella se abalanzara contra Nicolle. Me levanté de un salto en medio de un caos, miré a Justin y a Derek quienes me devolvieron la mirada confundidos, ¿no deberíamos hacer algo? Regresé mi vista a las chicas quienes cayeron al suelo,
-¡Suéltame!- escuché gritar a Nicolle
Logró quedar sobre Roxanne, pero al intentar levantarse, ella volvió a arrastrarla hacia el suelo. Nadie parecía saber qué hacer, y los inútiles esfuerzos de Nicolle por alejarse eran cada vez más evidentes.
Me acerqué a ellas, tomé a Nicolle por la cintura y la separé, como seguía moviéndose logró patearme la pierna, maldecí lo más bajo que pude y camine hacia atrás poniendo la mayor distancia posible entre ambas. Por fin dejó de moverse, su mirada estaba fija en Roxanne pero yo no podía dejar de verla a ella.
-¿Estás bien?- pregunté ansioso
-Zac, suéltame – su voz sonó como un susurro
-Prométeme que no vas a golpearla –
-Te lo prometo- volteó a mirarme, sus ojos azules estaban al borde de las lágrimas.
Maldito Sebastián, si lo tuviera en frente, lo acabaría. Solté a Nicolle, quien se alejó un poco de mí, pude detallar su brazo, estaba rojo, probablemente por culpa de Roxanne, maldecí nuevamente e intenté jalarla hacia mí, pero ella fue más rápida, y después de tomar su mochila salió de la cafetería.
-Bueno, no fue para tanto- murmura Roxanne después de un rato
-¿Qué no fue para tanto?- Sarah se levanta y se acerca a ella- ¿Finges verdad? ¡Es imposible que una persona sea tan estúpida como para creer que meterse con el novio de otra no es para tanto-
-Hey cálmate, no es mi culpa que tu amiga se crea con el derecho de jugar con dos- hasta aquí, me acerqué a Roxanne
-Nicolle  y yo no estamos juntos- hice énfasis en el no- ¿Cómo hago para que lo entiendas?
-Zac cálmate- murmuó David intentando alejarme de Roxanne- No es culpa de ella
-¿Qué no es culpa de ella?- lo miré incrédulo- Debes estar bromeando
-Ella se equivoco-
-No, Kate se equivoco- miré a Roxanne- lo que ella hizo fue de aposta
-Eso no es cierto- insistió David
Lo miré, no iba a pelearme con él. Negué con la cabeza y salí de la cafetería, ¿dónde podría estar Nicolle?
NARRA CAROLINA
-Lo prometo, lo veo y lo mato- murmuré subiendo las escaleras, gracias a Dios ayer después de hablar con Nicolle no me lo encontré si no, no hubiera respondido por mis actos
-¿Sabes si ya hablaron?- preguntó Nicolás tomándome de la mano, ese gesto casi hizo desaparecer mi enojo, casi
-No- negué con la cabeza- Ayer regresaba el papá de Nicolle así que estuvo toda la tarde en el aeropuerto
Me callé al verlo delante de mí, estaba sentado con sus -aún más imbéciles- amigos y Laura, una chica que jamás se despegaba de ellos. Solté a Nicolás quien reaccionó muy tarde y no alcanzó a detenerme
-¿Qué mierdas tienes en la cabeza? ¿Cómo pudiste hacerle eso?- grité empujándolo, todos a su alrededor me miraron confundidos
-¿De qué hablas?- Sebastián me miró confundido lo que me hizo enfurecer más
-¿Cómo pudiste engañar a Nicolle? ¿Es que no te importó nada? ¿Para que mierdas fuiste hasta allá entonces?-
-¿Quién te dijo eso?- preguntó nervioso
-No te hagas el imbécil, no intentes negarlo. La chica con la que te revolcaste ya lo confirmó- la cara de Sebastián cambio completamente, ahora parecía molesto. Miró a su lado y fijó su vista en Laura quién abrió los ojos como platos y comenzó a mover frenéticamente la cabeza mientras negaba
-¡Lo prometo que no dije nada! ¡Ni siquiera he hablado con Nicolle desde que se fue!-
La mire con la boca abierta, y regresé mi vista a Sebastián. No podía ser cierto, ¿también está con ella?


Por fin!! Se que soy de lo peor! Siempre prometo y nunca cumplo! Aquí esta otro capítulo más, este viernes no voy a estudiar y no regreso a clases hasta el 2 de Abril, esperemos que eso signifique que tendré tiempo extra para escribir y para publicar.
Gracias a las que siguen leyendo y comentando.
Saludos!

17 de marzo de 2013

Pueden odiarme ...

Lo sé, lo prometí firmemente, y lo siento; no pude. El capítulo estaba casi terminado y he dejado mi computador en la casa de mi abuela!! No podré recogerlo hasta mañana, así que si todo deja de ponerse en mi contra podré postear mañana, lo siento :/ Tienen todo el derecho a odiarme en este instante.

12 de marzo de 2013

AVISO

Todas esperaban tener capítulo nuevo el viernes (yo también) pero el viernes llegue a mi casa y no tenía internet, casi muero! E intentando arreglarlo se me fue toda la tarde y no termine el capítulo! 
El fin de semana estuve como fuera de mi casa todo el tiempo, fue un fin de semana extremo, hice como de TODO! y esta semana son exámenes finales, así que no he podido arreglar el capítulo. Si no logro terminarlo antes del el viernes, el domingo PROMETO FIRMEMENTE publicar, y esta vez cumpliré, por que después de este viernes soy libre!
Deséeme suerte en todos mis exámenes y entregas de trabajos! Si sobrevivo mañana (tengo final de física y química) esperemos que haya capítulo antes!
Las quiero y lo siento!
(:

4 de marzo de 2013

Capítulo 47: "Prométeme que no vas a golpearla"


NARRA NICOLLE
Nuevamente me desperté con dolor de cabeza, era martes y desde mi conversación con Zac sentía que esta me iba a explotar. El domingo en la mañana tuve que aguantarme un interrogatorio por parte de Carolina sobre todo lo que paso en la fiesta, y en la tarde pasee con Sebastián por la ciudad, visitando lugares importantes y acompañándolo a comprar regalos para su familia antes de que se fuera pues viajaba esa misma noche. La despedida había sido corta, esta vez no había habido lágrimas, y a pesar de que cuando lo vi cruzar esa puerta fue como si volviera a faltarme algo, la sensación no fue nada comparada con nuestra primera despedida.
El lunes no fui a estudiar sino que fui a la playa con mis amigos, me había divertido bastante pero no podía quitarme de mi mente a Zac, ni lo había visto ni había hablado con él y no sabía que podía esperar, así que no haber ido al instituto había resultado ser bastante bueno. Los recuerdos de la conversación que tuve con Carolina mientras Nicolás iba por bebidas no dejaban de dar vueltas en mi cabeza.

-¡Es que no te entiendo!- murmuró Carolina frustrada sentándose
-¡Pues somos dos!- respondí sentándome también – Estoy hecha un caos
-Tú solita te haces un caos, ¿por qué no estás con Zac?-
-Porque en este instante no estoy entre las lista de personas favoritas de Zac- ese recuerdo todavía me dolía- además, yo amo a Sebastián
-¿De verdad?- asentí por costumbre- Entonces deja a Zac en paz e intenta hacer algo por tu espantosa relación – la miré, eso había dolido
-¡No es espantosa! No es fácil tener una relación a distancia- me tumbé en la arena nuevamente y cerré los ojos
-Entonces, por el bien de ambos, terminen. ¿Acaso no te gusta Zac?-
-¡Ese es el problema! Amo a Sebastián, pero Zac me hace sentir bien- la miré- ¿y si dejo a Sebastián y resulta que Zac sólo me gusta porque no podía tener nada con él?
-¿Qué? Te estás enredando sola. Sabes que eso no es verdad, además, toda relación es incierta, no puedes saber que va a pasar. Pero realmente creo, que deberías darte una oportunidad con Zac.

Carolina lo hacía parecer tan fácil, y la verdad, ya estaba cansada de tanto drama, tenía que solucionar todo de una vez, por mí, por Zac y por Sebastián. La despedida con mis amigos si fue dura, tanto Carolina como yo lloramos, no quería que se fueran, realmente los extrañaba demasiado.
Estaba tan sensible que anoche había vuelto a llorar y como consecuencia, ahora tenía una cara espantosa, ojeras que parecían imposibles de ocultar y un dolor de cabeza que no lograba aguantarme. Me levante y caminé hacia el baño con una mano apoyada en el costado de mi cabeza, intentando mantenerla junta, me duche demorándome más de lo necesario debajo del agua caliente, me cambié y me apliqué bastante maquillaje para lograr mejorar mi cara.
Baje a la cocina y después de saludar, me serví un jugo y me preparé una tostada, no tenía hambre, hoy iba a ser uno de esos días en los que no estaba de humor para nada que no fuera dormir. Cuando acabé, me tomé una aspirina y regresé a mi cuarto para terminarme de arreglar.

-¿Estás bien?- preguntó Justin desde el asiento delantero
-No dormí bien- respondí sin abrir los ojos
-¿Por qué?- me encogí de hombros
-Llegamos- interrumpió Derek
Abrí los ojos y me bajé del auto. Miré hacia el cielo, estaba cubierto de nubes grises que ocultaban el sol, parecía que fuera a llover, sonreí, hace mucho no veía la lluvia, sentí una mirada sobre mí, confundida miré a todos lados y al final lo divisé. Zac estaba cerca a la entrada mirándome, ¿quizás no esta tan molesto? Le sonreí tímidamente pero el solo negó con la cabeza y desapareció dentro del edificio. Me quedé quieta mirando el lugar donde antes se encontraba Zac, mis ojos se aguaron nuevamente, ¿eso significaba que lo había perdido? ¿No me hablará hasta que le diga que decisión tomé? Vamos Nicolle, para él tampoco es fácil, esa vocecita molesta esta vez tenía razón, no podía culparlo, un tiempo alejada de Sebastián y de Zac me ayudaría a aclararme, no podía continuar así, no más. El timbre sonó despertándome de mis pensamientos, me limpié los ojos con cuidado de no correrme el maquillaje y me dirigí rápidamente a clase.
NARRA KATE
No era posible, ¿Qué se suponía que debía hacer? Ni siquiera debí haberme enterado de eso, si tan sólo no hubiera mirado lo que no me correspondía no estaría como estoy ahora, aunque, tampoco puedo quedarme callada y hacer como si nada hubiera pasado. Mientras caminaba hacia el comedor, rememoré la clase de gimnasia.

-Roxanne, la entrenadora te necesita en su oficina- avisó Lauren entrando al vestidor- Dice que es urgente
Escuché a Roxanne suspirar molesta, cerrar su casillero y salir. Sólo quedaba yo dentro terminando de cambiarme después de clase. Un teléfono empezó a vibrar, miré a mi derecha, el sonido provenía del bolso de Roxanne. Su teléfono estaba en el bolsillo de afuera así que pude ver claramente cómo en la pantalla aparecía el nombre Sebastián y una foto de ambos. Sorprendida me quedé quieta hasta que el teléfono dejó de sonar, miré  a mí alrededor para asegurarme de que no había nadie y lo tomé.
Sólo quería mirar una cosa, quería saber que había pasado entre ella y Sebastián el sábado, sólo miraría rápidamente si se habían mandado mensajes. Mientras leía su conversación, más claro quedaba, Roxanne se había acostado con Sebastián, dejé de leer, dejé el teléfono donde estaba tomé mis cosas y salí de allí. ¿Cómo pudo hacer eso?

Negué con la cabeza incrédula, definitivamente era una zorra. ¿Por qué se metió con el novio de Nicolle? Suspiré, y ahora estaba el gran problema, ¿cómo le diría lo que había pasado? Tenía claro que debía hacerlo ¿pero cómo?
Entré a la cafetería y dirigí mi vista a la mesa de siempre, estaban casi todos pero no la ví, recorrí con la mirada todas las mesas y por fin la encontré. Estaba sentada con mi hermana y Liam en una mesa, enarqué una ceja. ¿Por qué había pasado eso? Cerré los ojos y conté hasta diez para prepararme, cuando los abrí caminé decidida hacia Nicolle para contarle todo, merecía saberlo.
NARRA NICOLLE
Sonreí, se notaba que a Michelle le gustaba Liam, y al parecer, el sentía lo mismo. Cuando les pedí que si podía sentarme con ellos –no quería estar en la misma mesa que Zac siendo que él me había mirado mal todo el día- no pensé que tuviera que pasar por esto. ¿Dónde estaba Chelsea? Me sentía como un mal trio junto a ellos dos, miré hacia todos lados y fue cuando me percaté de que Kate se acercaba hacia mí. Fruncí el ceño, no quería saber nada de ella.
-Nicolle, necesito hablar contigo- dijo cuando estuvo cerca. Michelle y Liam se callaron y la miraron
-Yo no quiero hablar contigo- murmuré, sabía que me estaba comportando como niña caprichosa
-Es importante- la miré, por la expresión que tenía parecía que realmente era importante. Suspiré y me levanté.
Nos alejamos un poco de la mesa para que ni Michelle ni Liam pudieran escuchar nada, ¿qué querría decirme? ¿Acaso me iba a explicar lo que había pasado el sábado con Zac?
-¿Qué pasa?- la sensación de que no quería saber lo que Kate estaba por decirme me abrumó
-Tu y yo no somos buenas amigas, pero tu estuviste conmigo cuando paso todo lo de- bajó la mirada- todo lo de Tyler y Derek – levantó la mirada nuevamente- Así que creo que deberías saber lo que pasó- ¿realmente me iba a contar lo que pasó entre ella y Zac? No me interesaba en lo más mínimo realmente
-Kate…-
-No, por favor, para mí no es fácil decirlo- cerró los ojos- Roxanne se acostó con Sebastián el sábado - ¿Qué? Me la quedé mirando incapaz de articular palabra, aquella frase había sido como si un balde de agua fría me cayera encima- Después de que nos dejaran a mí y a Michelle en casa, ambos siguieron hacia el hotel de él y bueno- se calló evaluando mi reacción
Los ojos se me aguaron, ¿cómo pudo? ¿Por qué? Respiré profundamente para intentar calmarme, no iba a llorar en la mitad de la cafetería, sin poder evitarlo mi mirada se dirigió hacia ella, estaba sentada riendo y hablando con Tyler quien lucía incómodo. Maldita zorra. Miré una vez más a Kate y luego caminé hacia la mesa de Roxanne. Le di un pequeño empujón para girarla hacia mí y comencé a gritarle.
-¿Qué es lo que te pasa? ¿Acaso que te he hecho yo?– grité histérica
-¿De que estas hablando?- dijo haciéndose la que no sabía de qué hablaba, eso me enfureció aún más
-¿Nicolle?- escuché que alguien me llamó pero no le presté atención
-No te hagas la estúpida. Sabes perfectamente de que te estoy hablando, ¿o me vas a negar en la cara que el sábado te revolcaste con mi novio? – escuché varios murmullos, abrió los ojos cuando dije lo último pero se recompuso rápidamente
-¡No me digas estúpida! –Dijo levantándose de la silla y acercándose a mí, pero yo no retrocedí - ¿Por qué vienes a gritarme?  No es como si él te importara en lo más mínimo
-¿Qué no me importa? ¡Claro que me importa! Además, ¿quién mierdas eres tú para decir eso?-
-Yo digo lo que veo linda–intentaba calmarme, pero cada vez que ella abría su boca me enfurecía más
-¿Y qué se supone que significa eso? – dije cada vez más histérica
-No te hagas la inocente, todos sabemos que también estás con Zac– la fulminé con la mirada- Si tú puedes estar con otro, ¿por qué no puede él estar conmigo? No te preocupes, él lo disfrutó bastante
-Eres una zorra – dije y la última palabra sonó cargada de odia
-¿Cómo te atreves a decirme así? – dijo acercándose más a mí
-Yo digo lo que veo linda- dije imitándola- Yo puedo decirte lo que se me dé la gana, además solo digo la verdad, ¿o no estuviste detrás de mis hermanos un tiempo? ¿O de Tyler?- la rabia se asomó en su cara– Aunque nadie te diga nada yo si lo hago, eres una zorra, ¿alguien más que quieras agregar a tu lista? ¿Ahora que Ashley está con Jake vas a ir tras él? ¿Eso es lo que te gusta? ¿Los chicos con novia? Claro, necesitas estar ofreciéndote porque a nadie realmente le importas-
-Cállate estúpida, que tú eres igual que yo. Tú andas con dos a la vez y ahora vienes aquí a jugar a la inocente ¿no te gustó que me metiera con uno de tus juguetes?- terminó con una sonrisa cínica.
Sin poder evitarlo, mi mano se estampó contra su mejilla. Abrió los ojos como platos y me miró con furia.
-¿Cómo te atreves?-
Antes de darme cuenta Roxanne estaba tirando de mi cabello, intenté soltarme pero no pude, por lo que terminamos en el suelo. Sentí que sus uñas en mi brazo cuando intenté levantarme, pero antes de poder hacer algo unos brazos me atraparon y no me dejaron golpearla. Intenté soltarme pero fue en vano, Roxanne estaba haciendo lo mismo en los brazos de David. Mire para averiguar quién me sostenía y era Zac, sus ojos grises nuevamente estaban cálidos, me miraba con preocupación. Me quede quieta, no iba a rebajarme a su nivel, miré a mi alrededor y me di cuenta que toda la cafetería nos estaba mirando. Quería llorar y largarme de aquí.
-¿Estás bien?- preguntó en un susurro
-Zac, suéltame – le pedí ignorando su pregunta
-Prométeme que no vas a golpearla –
-Te lo prometo-
Me miró para ver si hablaba enserio y me soltó, miré a Roxanne, de verdad quería golpearla, pero no me iba a hacerlo. La miré con odio, y me alejé de allí, sentí la mano de Zac en mi brazo pero me sacudí para soltarme y salí rápidamente de la cafetería. 

Bueno, no es como si el capítulo hubiera sido el mejor que he escrito, lo sé. Perdón por desaparecer! pero es que hes estado con muchos líos en la cabeza, y cada vez que me sentaba a escribir no podía concentrarme. Hoy pude hacerlo y me emocioné más de la cuenta, así que ya tengo el siguiente capítulo casi terminado, sólo que este ya estuvo lo suficientemente largo. 
Espero que el capítulo no haya sido un desastre total (:
Gracias a todas las que se siguen pasando por aquí, que leen mi historia y la comentan a pesar de que actualizo como cada milenio. SON LAS MEJORES!
PD: Lamento no comentar sus entradas, pero el tiempo por alguna razon NO ME ALCANZA! maldito colegio. Necesito un giratiempo como el de Harry Potter, ¿alguien sabe donde puedo conseguir uno?
Las quiero! Espero sus comentarios!