27 de junio de 2013

Capítulo 52: "¿Corruptor de menores?"

NARRA NICOLLE
-¿Estás bien?- me preguntó Zac nuevamente, lo miré a los ojos grises cargados de preocupación, de preocupación por mí. No fue una simple pregunta, realmente quería saber.
-Lo estaré- le contesté. Era lo más sincero que podía decirle en este momento, pero aun así me rodeó con sus brazos. Se sentía tan bien, me sentía protegida en ese lugar, sin poder evitarlo, escondí mi cara en su pecho.
-¿Qué puedo hacer para que te sientas mejor?- susurró. Lo miré sin separarme de sus brazos, ¿por qué era así conmigo? ¿Cómo era que seguía junto a mí? Zac acarició delicadamente mi mejilla, y con ese simple gesto, mis ojos se llenaron de lágrimas.
-¿Por qué eres tan bueno conmigo? Roxanne tiene razón, soy una mala persona. No estoy contigo, pero tampoco quiero que estés con nadie más- necesitaba que me entendiera. Yo era una persona egoísta, no podía hacerle eso, se merecía algo mejor.
-Roxanne no tiene razón nunca- contraatacó- Ella no sabe cómo son las cosas entre nosotros, desde el principio todo fue claro ¿verdad?
-Si pero- cerré los ojos y la lágrima que resbaló por mi mejilla, Zac la quitó rápidamente- ¿Por qué sigues aquí? No lo entiendo, lo que dijiste el día de mi cumpleaños, tu estas soltero, ¿por qué no estas con alguien?- no quería que se fuera, pero la voz en mi cabeza no cesaba de repetir que no era justo para él
-Porque me gustas Nicolle, mucho- mi corazón se aceleró con esa simple frase, rozó suavemente mis labios con los dedos, sosteniéndome fuertemente por la cintura con la otra mano- Y prefiero esperarte a ti a estar con cualquier otra chica
-¿Soy una mala persona si te digo que también me gustas? No quiero lastimar a nadie, lo siento- las palabras salieron de mi boca sin que pudiera evitarlo
-¿Por qué lo sientes? Ya me dijiste lo que quería escuchar-
Lo miré confundida, pero la mirada en sus ojos lo aclaró todo. Esta vez si iba a pasar, y en este momento no me importaba nada, ni siquiera el hecho de que acababa de terminar con Sebastián, ni que si besaba a Zac, iba a ser justo como había dicho Roxanne. Estaba mal, mi mente lo sabía, pero todo mi cuerpo me pedía que dejara que sucediera. ¿Por qué no podía, por un momento, olvidar todo y preocuparme de las consecuencias después? Los problemas seguirían ahí luego, el drama también, el engaño de Sebastián no se iría. ¿Por qué tenía que preocuparme tanto? Estaba agotada de huir de Zac, no podía hacerlo más, no quería hacerlo más.  Zac entendió el preciso momento en el que mi resolución se hizo clara, pues se acercó un poco más a mí.
Mi teléfono comenzó a sonar, ¿en serio? Saqué el aparato y lo miré, el nombre de Sebastián brillaba en la pantalla, hice una mueca.
-A la mierda- susurró Zac sorprendiéndome. Me quitó el teléfono de las manos y lo dejó en la mesa. Sus ojos regresaron a los míos sin darme tiempo ni siquiera de pensar que había hecho- Esta vez no va a pasar lo mismo-
Un momento mi rostro estaba entre sus manos, y al otro Zac posaba sus labios en los míos.
Siempre había pensado que cuando besara a Zac por primera vez sería como en las películas, una luz nos rodearía y un coro de ángeles cantaría, pero si eso pasó, no lo noté, fue como si estuviéramos encerrados en una burbuja y solo existiéramos él y yo, el resto de cosas quedaba fuera, lo único que sentía era Zac. Sus labios sabían al chocolate que había estado bebiendo antes, eran delicados y encajaban perfectamente contra los míos. Esto estaba mal, puse mis manos sobre su pecho y lo empujé suavemente,
-Zac- empecé sin abrir los ojos- esto no…
-Hoy no linda- murmuró- Hoy no
Antes de que pudiera volver a replicar, sus labios estaban sobre mí nuevamente, desarmándome por completo, dejé escapar el último pedazo de razón que quedaba en mí y me permití disfrutar del momento. Le devolví el beso y lo noté sonreír, deslizó sus manos por mi espalda hasta posarlas en mi cintura para mantenerme unida, pero aun así, no era suficiente. Mis manos se deslizaron hasta su cuello y lo acerque más a mí, sabiendo que no era posible. Nos separamos por falta de aire, pero sólo un momento antes de que nuestros labios estuvieran juntos otra vez, su lengua se abrió paso y se enredó con la mía.
Sentí que Zac me levantaba y me dejaba sobre el mesón permitiendo que ambos estuviéramos a la misma altura. Soltó mis labios y depositó un reguero de besos por mi mandíbula hasta llegar al cuello, donde presionó suavemente sus labios haciéndome estremecer. Con las manos aún entre su cabello, lo acerqué de nuevo a mí uniendo nuestras bocas, sus manos se posaron en mis piernas y fueron subiendo hasta colarse dentro de mi camiseta. Quemaban allí donde rozaba mi piel, me recorrió los costados para luego detenerse en la parte baja de mi espalda.
Por mi parte, solté su cabello y deslicé mis manos por su cuerpo, primero su cuello, bajando por sus brazos fuertes, acariciando su pecho y deteniéndome en su abdomen. Ya había visto a Zac sin camisa antes, el recuerdo era bastante nítido, pero sentía la necesidad de confirmar si era como recordaba. Arrastré mis manos hasta el borde de la camiseta, y la levanté un poco descubriendo la piel de su estómago, con una mano acaricié sus abdominales haciendo que un gemido brotara de su garganta. Se separó de mi permitiéndome que le quitará la camisa, sin poder evitarlo, me mordí el labio al contemplar su bronceado torso, y lo halé de regresó a mí, sus labios regresaron a los míos en un beso cargado de emociones. Continué con el reconocimiento, acaricié su espalda, notando como cada uno de los fibrosos músculos se tensaba ante mi tacto. Me separé de él para recuperar el aliento, pero Zac no me permitió alejarme, regresó a depositar besos en mi cuello, con los ojos aún cerrados mandé la cabeza para atrás para darle mejor acceso, enredé mis piernas en su cadera para acercarlo a mí y un gemido involuntario se me escapó cuando sus manos se posicionaron nuevamente en mi cintura.
-Así es como mantienes tus manos lejos de ella ¿no cabrón?- la voz de Justin era gélida.
Rápidamente empujé a Zac lejos de mí y bajé de un salto del mesón mientras me acomodaba la ropa y el cabello. Mire a Zac quien parecía calmado mientras recogía su camiseta del suelo y se la colocaba nuevamente, sus labios estaban rojos e hinchados, me sonrojé al pensar como estarían lo míos. Deseché ese pensamiento de mi mente y me concentré en el problema que tenía delante; regresé mi vista a mi hermano. Tenía los puños apretados a los costados, y sus ojos demostraban lo molesto que estaba a pesar de que intentaba aparentar estar calmado, estaba envuelto en una gruesa chaqueta que estaba bastante empapada al igual que su cabello.
-¿Cómo…?- negué con la cabeza, no tenía sentido que él estuviera aquí
-¿Cómo entre?- completó aún con una voz cargada de hielo- Timbre varias veces, y como no abrieron, tuve que entrar por la puerta trasera
Me quedé en silencio, ¿Qué podía decir? ¿No es lo que parece? No sé cuánto tiempo llevaba observándonos Justin, así que mentir no era una opción. Mire a Zac en busca de apoyo, pero el miraba a Justin, se veía tranquilo, pero  no sabía si era verdad o solo aparentaba. Por suerte mi hermano interrumpió el silencio.
-¿Y bien? ¿Me van a explicar que pasa?- preguntó con el mismo tono de voz
-¿Explicar qué? Estaba besando a tu hermana- contestó Zac manteniéndose a una distancia prudente, así que la tranquilidad solo era superficial
-¿Besarla? Maldito hijo de…-dijo mientras se acercaba, la calma había desaparecido
-¡JUSTIN!- grité para callarlo mientras me ponía entre él y Zac- ¡Para esto!
-¡Ustedes estaban por acostarse!- gritó- Y créeme, no estoy interesado en tener un sobrino en este momento
-¡Justin!- repetí cortante. Tampoco era para tanto ¿o sí?
-Solo la estaba besando- aclaró Zac separando cada una de las palabras haciendo que mi hermano entendiera- Íbamos a para pronto
Resistí el impulso de girarme y ver a Zac, realmente no estaba segura de lo que había pasado, y creo que él tampoco, ni siquiera yo estaba convencida de que hubiéramos parado pronto, lo que me hizo sonrojar. Nos habíamos dejado llevar, y demasiado.
-Parar mi trasero. ¡Tenías las mano dentro de la ropa de MI hermana!- la voz de Justin había aumentado unos tonos- Dime alguna razón por la que no deba golpearte
-No vas a golpearlo- gruñí las palabras estirando el brazo como si eso fuera a contenerlo- ¡No tienes ningún derecho!
-¿Qué no…- se calló sorprendido y agitó la cabeza- ¡Es un puto corruptor de menores! ¡Claro que tengo derecho!-
-¿Corruptor de menores?- murmuré sin dar crédito a lo que oía
-¡Por favor Justin!- la voz de Zac ahora sonaba enfadada- Tu hermana acaba de cumplir 16, yo tengo 18. No es tanta la diferencia-
-Técnicamente es ilegal- Justin seguía obstinado con lo que decía
-No, sería ilegal si tuviera 21, cosa que no pasa- musitó Zac
-¡Prometiste que no la tocarías!- gritó nuevamente Justin
-¡Jamás lo prometí! ¡Además no es algo sobre lo que tu tengas que decidir!- ahora ambos gritaban
-¡Es mi hermana pequeña! ¡Y tú estabas conociéndole hasta la tráquea!- mi hermano se acercó un poco, un paso más y mi mano aún estirada tocaría su pecho
-¡BUENO YA! ¡No más! ¡Los dos!- grite molesta- ¡No soy una niña pequeña sobre la cuál puedas decidir! ¡Puedo tomar mis propias decisiones!
Justin estaba a punto de replicar cuando un trueno resonó fuera y las luces se apagaron dejándonos en la oscuridad. Ya era bastante tarde, y a causa de las nubes no había posibilidad de distinguir algo con ayuda de la luz de la luna.
-Simplemente genial- murmuró Justin
-¿Zac?- pregunté estirando la mano para encontrarlo
-Ah no- sentí como me tomaban de la mano, pero no del lado que yo esperaba y me halaban. Choqué contra el pecho de Justin- Aléjate de mi hermana- puse los ojos en blanco a pesar de que ninguno me pudiera ver
-Justin, te estás pasando- murmuré
-Tú y yo hablaremos luego- volví a rodar los ojos
-Bueno, ¿y cuál era tu plan? ¿Cuál era el punto de venir corriendo hasta aquí cuando supiste que me iba a quedar solo con Nicolle toda la noche?- Zac sacó su celular y alumbró con el mientras rebuscaba en los cajones
-¿Solos?- miré a Justin que palideció levemente- ¿y tú mamá?
-No viene esta noche- explicó Zac con voz neutra, esperando que Justin explotara.
-¿¡IBAN A ESTAR SOLO LOS DOS!?- lo miré y pareció calmarse ligeramente- Gracias al cielo decidí venir
-¿Y qué pretendías viniendo aquí?- pregunté intentando alejarlo del pensamiento de Zac y yo solos toda una noche
-Llevarte a casa- dijo como si fuera obvio
-Pues no va a ser posible- murmuró Zac mirando su teléfono, ya había encontrado y encendido cuatro velas
-¿Y por qué dices eso?- preguntó mi hermano molesto. Zac se limitó a darle la vuelta al teléfono y por lo que alcancé a ver, era una noticia
-Acaba de iniciar una tormenta- un rayo ilumino la cocina confirmando lo que acababa de decir, luego sonrió e imitó la voz de un periodista mientras informaba:- las autoridades piden a los ciudadanos el favor de abstenerse de salir a las calles mientras dure la tormenta-
-Mierda- murmuré tan bajo que ni Justin que estaba a mi lado logró escucharlo
-Asombroso- sonrió Justin-  Y díganme, mis queridos compañeros de cuarto por una noche ¿qué haremos mientras todo esto pasa?
Miré a Zac que tenía la misma cara de preocupación que yo, los tres; Zac, Justin y yo, ¿toda la noche juntos? Eso sonaba… prometedor. Por fortuna, como si el cosmos se hubiera cansado de arruinarme la vida, las luces regresaron iluminando toda la cocina hasta mostrar cada detalle.
-Excelente, ¿quién quiere ver una película?- la voz de Justin sonaba bastante animada. Suspiré, esta iba a ser una noche muy larga.

HOLA HOLA! Alguien todavía queda? Lo se, soy lo peor, lo reconozco, y se que siempre digo lo mismo. Puedo aburrirlas contándoles cada detalle de mi vida estos ultimas milenios sin publicar, pero al final solo son excusas. He tenido mil cosas que hacer, y siento que cada momento que pasa, bueno todo está aún más caótico. La verdad es que estoy en mi ultimo año, y por la razón que sea, como siempre sucede, acepto encargarme de más cosas de las que puedo abarcar. Eso es solo en el colegio, y mejor ni hablar de mi vida social! CAÓTICA es una palabra bastante noble para describir como esta todo a mi alrededor. Y bueno, la parte de chicos ... también estoy enredada en ese tema, ¿por qué será que las cosas inalcanzables son siempre las más difíciles de ignorar? Bueno, espero que todo empiece a arreglarse pronto.
¿les gusto el capítulo? Se que no lo merezco, pero por favor comenten! Eso me haría muy feliz!
Ya estoy en vacaciones, y regreso hasta el 15, pero bueno, creo que tengo igual de trabajos que tendría normalmente. Crecer es un asco, ¿alguien más opina lo mismo?
Espero poder publicar nuevamente, y no desaparecer tanto tiempo, pero mejor no hacer ninguna promesa que no pueda cumplir.
Las quiero! Gracias por aguantarme mis .. retrasos -descomunales- en la subida de entrada. 
Saludos!